Martha Solano Martí[email protected]
Las expectativas fueron superadas. Un sinnúmero de personas se dieron cita desde las nueve de la mañana de ayer para ser partícipes de la celebración número 25 de lo que fue la Cruzada Nacional de Alfabetización (CNA).
Comida, artesanías, camisetas, cintillos y un derroche de música, fueron los principales atractivos de la actividad que se realizó en las instalaciones de la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua.
“Avancemos, brigadistas… ¡Puño en alto, libro abierto!”. Con el himno de la CNA inició el acto cultural. Eran las 4:36 p.m. cuando Maura Barrera López, de 45 años y originaria de Nuevo Sauce, comunidad de Zelaya Sur, entró al escenario del Aula Magna “César Jerez”, tomada de la mano de Carlos José Urbina de 46 años, quien llevaba una lámpara de gas, como símbolo de la luz que los alfabetizadores llevaron a los habitantes de las zonas más recónditas del país.
DESFILE DE ARTISTAS
Aproximadamente 60 artistas participaron en este homenaje, en el que asistieron no sólo ex brigadistas, sino también, niños, jóvenes que no tuvieron la oportunidad de vivir esa experiencia y extranjeros que se sienten identificados con la celebración.
Durante la mañana se presentaron Mario Montenegro, el grupo de danza de la Upoli, en una actividad dirigida a la niñez y por la tarde, los nuevos artistas se tomaron la tarima que estuvo ubicada en uno de los pasillos de esa universidad. Entre los grupos musicales que brindaron su música, figuraron Perrozompopo y el grupo Armado.
LA SORPRESA
Uno de los principales atractivos rememorativos del 25 aniversario fue el reencuentro del grupo Pancasán. Los autores de “Apuntes sobre el tío Sam”, “Sólo digo compañero” y “Son estas mismas manos”, volvieron a ajustar sus guitarras para revivir sus canciones.