Juan LaraEFE
COLONIA, ALEMANIA.- El Papa se reunió anoche con unos 800,000 jóvenes de los cinco continentes en la Vigilia de la Jornada de la Juventud, en la que condenó los totalitarismos y afirmó que no son las ideologías las que salvan al mundo, sino sólo Dios, “el garante de lo que es verdaderamente bueno y auténtico”.
Benedicto XVI denunció también que muchos hablan de Dios, pero que en nombre de Dios predican el odio y practican la violencia.
Acogido como una estrella del pop, en la misma línea con la que los jóvenes recibían al fallecido Juan Pablo II, Benedicto XVI recibió hoy su primer gran baño de multitudes ante unos 800,000 jóvenes, según estimaciones de los organizadores, que se concentraron en la explanada de Marienfeld, a 27 kilómetros de Colonia.
El Obispo de Roma resaltó el valor de la santidad e invitó a la multitud de jóvenes de 193 países a seguir los pasos de numerosos santos, entre los que destacó a Teresa de Ávila e Ignacio de Loyola y otros de nuestro tiempo como la Madre Teresa de Calcuta, Padre Pío y la judía convertida al catolicismo Edith Stein.
En la ciudad que conserva las reliquias de los tres Reyes Magos, Benedicto XVI dijo que los Magos sabían que para cambiar el mundo hace falta disponer de poder y precisó que el poder de Dios es diferente al poder de los grandes del mundo.
Recordó que Juan Pablo II a lo largo de su pontificado proclamó cerca de 500 santos y más de 1,300 beatos. En esas figuras —señaló— el fallecido Papa quiso mostrar “cómo se consigue ser cristiano, que es vivir a la manera de Dios”.
La Vigilia comenzó con la entrada de la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud, entregada por Juan Pablo II a los jóvenes en 1984 y que desde entonces ha recorrido todo el mundo, que fue colocada en la parte superior del altar levantado en una colina.
En el altar fueron colocadas 27 columnas iluminadas que representan las 27 diócesis de Alemania.
Alrededor del altar fueron encendidas más de 12,000 velas que crearon un gran efecto escénico en la llamada Fiesta de la Luz. Allí esperarán de nuevo al Papa para la misa solemne con la que hoy Benedicto XVI clausurará esta XX Jornada Mundial de la Juventud.
Enérgico sermón contra el totalitarismo y contra quienes en nombre de Dios, predican el odio y la violencia
Destaca mensaje en español
TEXTO DEL SERMÓN
El Papa leyó su discurso en español, alemán, inglés, italiano y francés. Parte del texto leído por el Obispo de Roma en español es el siguiente:
“Sólo de los santos, sólo de Dios, proviene la verdadera revolución, el cambio decisivo del mundo”.
En el siglo pasado hemos vivido revoluciones cuyo programa común fue no esperar nada de Dios sino tomar totalmente en las propias manos la causa del mundo para transformar sus condiciones. Y hemos visto que, de este modo, un punto de vista humano y parcial se tomó como criterio absoluto de orientación”.
EL GARANTE
La absolutización de lo que no es absoluto sino relativo, se llama totalitarismo. No libera al hombre sino que le priva de su dignidad y lo esclaviza. No son las ideologías las que salvan el mundo sino sólo dirigir la mirada al Dios viviente, que es nuestro creador, el garante de nuestra libertad, el garante de lo que es realmente bueno y auténtico, dijo ayer el Papa Benedicto XVI.