El presupuesto familiar

Para hablar de la economía del hogar hay que hablar en dos términos. Por un lado están las parejas establecidas donde hay un padre y una madre y por otro lado están las familias donde la madre es soltera y asume todos los gastos y responsabilidades del hogar. En este sentido, podemos decir que los […]

Para hablar de la economía del hogar hay que hablar en dos términos. Por un lado están las parejas establecidas donde hay un padre y una madre y por otro lado están las familias donde la madre es soltera y asume todos los gastos y responsabilidades del hogar.

En este sentido, podemos decir que los ingresos en las familias nicaragüenses son distribuidos de manera diferente y por las características de nuestra sociedad, que es machista, cada miembro de la pareja gana y gasta lo suyo. Es decir, que en las parejas no hay ingresos mancomunados. El hombre asume unos gastos y la mujer asume otros.

En algunos hogares, el gasto mayor lo asume el hombre y la mujer sólo aporta una pequeña ayuda porque la sociedad ve al hombre como proveedor, pero eso es distinto en los hogares donde la mujer es sola.

SALARIOS

Por otro lado y por las mismas características de la sociedad machista, en los puestos de trabajo aunque sea el mismo puesto y con las mismas capacidades, normalmente los salarios son mayores para el hombre.

En los hogares nicaragüenses no existe un presupuesto familiar y al no existir, se van tapando baches por un lado y dejando otros por otro lado.

Las personas gastan hoy para luego ver qué harán mañana porque no tienen la formulación de un presupuesto familiar y tampoco saben cómo distribuirlo.

Pero esta no es la mejor manera de asumir los gastos del hogar. Lo ideal es juntar los ingresos, elaborar un presupuesto familiar y racionalizar los gastos pensando menos en el “yo” y más en la familia y su bien común.

Para hacer un presupuesto se deben priorizar y jerarquizar los gastos. Cuando se tienen hijos, en lo primero que se debe pensar es en la educación, luego en los gastos básicos que son agua, luz y teléfono, y después todo lo que es la canasta básica.

Si después de cubrir todos esos gastos sobra algo, entonces eso se podrá destinar al ahorro o para otras cosas.

Pero aquí las cosas ocurren a la inversa. Primero gastamos en los bienes marginales y después pensamos en los bienes primarios.

PUBLICIDAD

Esto es difícil de controlar porque la publicidad bombardea constantemente a las personas y luego éstas prefieren salir a comer fuera antes de priorizar los gastos básicos.

Los niños reciben más bombardeo de publicidad que el tiempo que pasan en las aulas y eso se traduce en exigencias a los padres, que éstos suelen cumplir de manera irracional, con las exigencias de los hijos. Al hacer esta jerarquía de gastos, las familias se podrán enterar en qué gastan su dinero.

DISTRIBUCIÓN DE GASTOS

Saber destinar el dinero.

Mancomunar. Junte los ingresos y hagan frente a los gastos juntos y no de manera separada y egoísta.

Sea racional. Estudios realizados muestran que la mayoría de las personas gastan de manera irracional y esa es la razón por la cual aunque ganan bien, siempre están endeudados.

Disciplina. Aprenda a gastar y nunca sacrifique las cosas que realmente necesita y que son necesidades básicas.

Jerarquía. Realice un presupuesto priorizando las necesidades básicas.  

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