- Isinbayeva no tiene límites
AFP
HELSINKI.- Estados Unidos, que batió en Helsinki su récord de medallas en un Mundial, con catorce de oro, dominó el evento que concluyó ayer, destacando su velocista Justin Gatlin, quien ganó en 100 y 200 metros, aunque la reina fue la garrochista rusa Yelena Isinbayeva.
Además de Gatlin e Isinbayeva, que batió el récord del mundo al superar los 5.01 metros, hubo otros nombres que brillaron, sobre todo el de la etíope Tirunesh Dibaba, que con apenas 19 años hizo el doblete en las pruebas de 5,000 y 10,000 metros, algo que nadie había hecho en las carreras de fondo.
Gatlin se convirtió en el hombre más veloz del planeta al ganar las dos pruebas de velocidad, 100 y 200 metros, aunque contó con la ayuda de la ausencia del plusmarquista mundial del hectómetro, el jamaicano Asafa Powell (9.77), que estaba lesionado.
El estadounidense de 23 años no pudo igualar, sin embargo, los tres oros de su compatriota Maurice Greene en Sevilla-1999, ya que el relevo norteamericano de 4×100 cayó eliminado en la ronda de clasificación al caérseles el testigo.
“Estoy aquí para hacer historia. Quiero mostrar al mundo que soy el mejor”, dijo Gatlin tras ganar los 200 metros.
Por su parte, Isinbayeva, la primera mujer que se alzó por encima de los cinco metros, el pasado 22 de julio en Londres, se superó a sí misma al batir el récord del mundo (5.01).
La saltadora rusa anunció que intentará superar el récord en lo que resta de temporada. “Creo que puedo alcanzar los 5.02 o 5.03”, dijo.
Pero Isinbayeva no fue la única atleta que batió un récord del mundo, ya que hubo otros dos en categoría femenina, el de la lanzadora cubana de jabalina Osleydis Menéndez (71.70) y el de la rusa Olimpiada Ivanova (1h25:41) en 20 km marcha.
La otra gran protagonista del Mundial de Helsinki fue la etíope Tirunesh Dibaba, de 19 años, que consiguió el histórico doblete 5,000-10,000.
Además, las tres medallas, tanto en la prueba de 5,000 como de 10,000 fueron etíopes, dándose el caso curioso de que la hermana mayor de Tirunesh Dibaba, Ejegayehu Dibaba, de 23 años, fue bronce en ambas carreras.
El dominio de Etiopía en el semifondo no se detuvo ahí, ya que Kenenisa Bekele sumó en 10,000 metros un nuevo título a su ya florido palmarés, mientras que la plata fue para Sileshi Sihine.
“Kenny” Bekele, con sólo 23 años, ya tiene un impresionante historial: campeón olímpico y dos veces campeón mundial de 10,000 metros y doble campeón de cross (largo y corto) en 2002, 2003, 2004 y 2005, además de ser plusmarquista mundial en la distancia y en 5,000 metros.
MÁS FIGUAS
Los triunfos de Saif Saeed Shaheen, en los 3.000 obstáculos, y del propio Rashid Ramzi, en los 800 y 1.500 metros, dos atletas que adoptaron los pasaportes de Qatar y Bahrein, han mostrado la fuerza de los petrodólares en el atletismo.
Shaheen, que antes era keniano y se llamaba Stephen Cherono, y que ya había sido campeón del mundo en París-2003, y Ramzi, que era marroquí, son dos ejemplos del casi medio centenar de fondistas africanos que han adoptado la nacionalidad de un país del Golfo a cambio de jugosas sumas de petrodólares.
Otros hechos a retener de este Mundial fueron el segundo título consecutivo del marroquí Jaouad Gharib en maratón, igualando al español Abel Antón; los dos títulos de Lauryn Williams, en 100 metros y 4×100, y del francés Ladji Doucouré en 110 metros vallas y 4×100.