Redacción Deportes
Junto a la conquista de una segunda corona, el controversial pugilista nicaragüense Ricardo Mayorga está de regreso en el “hit parade” del boxeo mundial, al coronarse la noche del sábado en Chicago, campeón de las 154 libras del CMB, al derrotar por decisión unánime al italiano Michele Piccirillo.
Con su estilo retador y altanero, Mayorga es un espectáculo sobre el ring porque consigue interaccionar con los fanáticos, que siempre están ansiosos por ver algo diferente, y eso lo ofrece el bravo boxeador pinolero.
A los aficionados los atrae las historias de Mayorga que no entrena bien, que fuma dos paquetes de cigarros diariamente, que constantemente trasnocha y que usualmente está metido en problemas.
Esta vez no puso la cara —según dicen como una promesa a su padre—, pero tuvo otras demostraciones de locura, como insinuar que los golpes de Piccirillo no le afectaban para nada, o bien llamar maricón a su rival.
La pelea con Piccirillo fue una especie de preludio a grandes combates en el camino del pinolero, ya sea con Fernando Vargas —lo que sería un choque de trenes porque ambos son pegadores— y más adelante frente a Oscar De la Hoya, lo que le representaría al “Matador” la mejor de su carrera.
LA PRENSA, confirmando su liderazgo, estuvo en el ring side de esta pelea, con los escritos de Edgard Tijerino y Osman Rosales, más las gráficas de Germán Miranda.