- Mayorga asegura que buscó nocaut pero el rival huyó
Osman Rosales Cruz/Enviado [email protected]
CHICAGO.- Una vez terminada la pelea, en su camerino junto a su familia y su séquito, Ricardo “El Matador” Mayorga, accedió a hablar con toda calma de las acciones ocurridas sobre el ring instalado en el United Center.
“Fue un maricón y correlón el italiano ése”, dijo Ricardo, quien sufrió un hematoma encima de la ceja derecha y que Jimmy Judah, quien se encargó de vendar al nica, tuvo que sajarlo para sacarle la sangre coagulada.
Según Mayorga, trató de terminar el combate desde que sonó la campana, pero el italiano se dedicó a meter reversa a su línea de boxeo y fue difícil de atraparlo.
“Cuando vi que pasó del primer asalto, pensé que no iba a ser sencillo cazarlo, pero lo busqué en los primeros cinco rounds”, señaló.
Mayorga consiguió enviar a la lona en tres oportunidades a Piccirillo, dos veces en el segundo y la última en el cuarto capítulo, en todas producto de potentes derechazos.
“Fijate que después de la primera caída y lo vi levantarse, dije ‘está fuerte este hijo de p…’, le volví a dar y no se quedó el cabrón”, expresa con una sonrisa y la jovialidad que le caracterizó al nica previo a la pelea.
“Yo sabía que iba a ganar el enfrentamiento, pero al no poder acabarlo en el primer round se me hizo larga”, agrega.
No obstante, Mayorga considera que el hecho de andarse corriendo Piccirillo y los 11 meses de inactividad que tuvo, fueron factores incidentes para no resolver el duelo por nocaut.
“Después de esta victoria voy tras Fernando Vargas, ojalá acepte ese bate quebrado, porque a él sí lo noqueo”, concluyó.