Eduardo Enríquez
Si tuviera que dar una dirección “a lo nica”, de dónde se encuentra la situación política del país, tendría que decir algo como “del absurdo media cuadra al lago…”, o sea, que los políticos del pacto ya nos llevaron y nos pasaron de una situación absurda; ya vamos más allá de eso.
Haber rebasado lo absurdo quiere decir que hemos rebasado la etapa “crítica”, la etapa “peligrosa” y la etapa “desesperante”.
Tiene que ser un cuadro absurdo que mientras la Asamblea Nacional anuncia el desafuero del Presidente de la República, a escasos kilómetros estén inaugurando modernas salas de cine y la gente asista feliz de la vida.
A cualquier país “de verdad”, como me gusta decir a mí, una situación de desafuero presidencial lo habría paralizado.
Pero el nicaragüense ya está hastiado de tantos desmanes de los políticos, que en los últimos tres años han estado a punto de demoler la república en al menos media docena de ocasiones. Pero el nicaragüense ya sabe que todo es una pantomima montada por los pactistas sólo para garantizarse cuotas de poder.
Ante esto, el nicaragüense ha decidido hacer irrelevantes a los políticos y sus desmanes. Ahora ve lo que ocurre entre ellos, no como un “reality show” de Big Brother, sino más bien como un “freak show” de los antiguos circos en que salía la mujer barbuda o el hombre que comía vidrio.
Debe ser un mecanismo de defensa. No se puede vivir al ritmo alucinante de los caprichos de dos lunáticos ciegos de poder. Nos volveríamos locos.
Cómo tratar de hallar sentido a la decisión de un Partido Liberal que decide posponer la aprobación de un DR-Cafta. Que el PLC retrase la aprobación de ese tratado con Estados Unidos, desafía toda lógica.
O cómo explicar que la vida siga igual cuando la Contraloría General de la República declara ilegal la emisión de bonos Ceni, que literalmente pone en riesgo la inversión de millones de dólares de la banca privada.
En los países “de verdad”, esas decisiones no se toman. Y de llegar a tomarse, no se hace para sacar una ventaja política. Aquí la gente ya sabe que nada va a pasar con lo de los Ceni, porque todo es parte de “la negociación”.
Es por esa misma razón que la gente se ríe cuando el boxeador Ricardo Mayorga sale diciendo que dedica la pelea a Daniel Ortega y que subirá al ring hoy, enfundado en la bandera rojinegra. Todos sabemos que Mayorga está comprando la nulidad del juicio por violación que tiene en su contra. Así que la gente ríe y esta noche estará “pegada” al televisor, viendo un nuevo giro del “freak show”.
Por eso me parece acertada la posición del presidente Enrique Bolaños, que ha decidido unirse al “freak show”. Si la Asamblea decide robarle atribuciones, él ignora las nuevas disposiciones. Si un tribunal lo manda a obedecer, él se hace el sordo y opera con su propia Constitución.
Si la Asamblea decide desaforarlo y la Corte Suprema condenarlo, él va a ignorar todo eso. ¿Quién lo va a echar preso? Es la única manera de sobrevivir a este manicomio.
Es una solución temporal, ya vamos del absurdo media al lago, si seguimos avanzando vamos a llegar al lago. Y todos sabemos de qué está lleno el lago.