María José Uriarte [email protected]
El Laurel, un Centro de Capacitación que opera desde 1996, fue el preámbulo del Hotel de montaña “Pueblo Viejo”, ubicado al sur de Managua, pero con un ambiente totalmente ajeno al movimiento de la capital, fue inaugurado ayer por el presidente Enrique Bolaños.
Alejandro Bolaños Davis, uno de los socios del complejo, y sobrino del mandatario, negó que éste tenga alguna participación accionaria, “como han pretendido de forma mal intencionada, dar a entender, sectores afines al liberalismo”, y que tampoco ha recibido beneficios extras, por ese vínculo familiar.
“Enrique Bolaños, ni sus hijos, ninguno de los Bolaños Abaunza tiene una acción en este hotel”, enfatizó Bolaños Davis, lo que fue ratificado por el mandatario.
Incluso mencionó que la construcción de la vía de acceso, fue un esfuerzo de los vecinos.
Destacó que el capital invertido es propio, pero también se permitió la modalidad de que trabajadores de ciertas empresas, tuvieran participación accionaria, mediante su deducción del impuesto sobre la renta.
Bolaños Davis, señaló que la construcción inició hace unos tres años, amparados en la Ley de Incentivos Turísticos, y se invirtieron 2,7 millones de dólares, aunque todavía faltan algunos aspectos mínimos, como la construcción de andenes y jardines.
Tiene un total de 12 cabañas, cuya capacidad de cada una de ellas es para cuatro personas, con un valor aproximado de 60 dólares por persona por día, dirigido al turismo nacional e internacional, dotado de Internet y de los principales elementos de una vivienda.
Explicó que la idea, es la de recrear un pueblo, dentro de las 44 manzanas de extensión que tiene la propiedad, por lo que consta de una “Alcaldía”, donde funcionan las oficinas administrativas, parque central con glorieta, iglesia, cabildo, restaurante, concha acústica, gimnasio, piscinas, canopy, entre otras cosas.
“Es una visión de ellos (Familia Bolaños González), hecha realidad ahora, que emergió de El Laurel, un centro de liderazgo y transformación cultural”, reseñó Bolaños Davis.
Las instalaciones del hotel Pueblo Viejo, sirvieron como sede de la última edición del certamen Taza de la Excelencia donde los mejores cafés del país se disputaron el primer puesto en manos de jueces extranjeros.