- Niña de dos años corría sobre la pista marginal detrás de su padre
- La pequeña fue llevada de emergencia a hospital donde murió
Luis Alemán [email protected]
Juana Isabel Ocón Martínez, de dos años, murió en sala de emergencias del Hospital Alemán Nicaragüense, 60 minutos después que las llantas de un vehículo pasaron sobre su pequeño cuerpo frente a la casa que sus padres alquilan en el barrio Santo Domingo, de Managua.
El hecho ocurrió a las 08:30 a.m. de ayer sábado cuando el señor Óscar Morales Duarte, de 38 años, conductor del auto Toyota, gris, placas 211-466, retrocedió al parecer, sin fijarse que detrás se encontraba la niña.
Morales Duarte ingresó a una bahía que hay frente a Enabas en Carretera Norte a cambiar unos dólares y cuando se disponía a salir del lugar retrocedió su auto pasando sobre el cuerpo de la niña.
SEGUÍA A SU PADRE
Lidia Martínez, tía materna de la fallecida, relató que su sobrina salió de la casa siguiendo a su papá Juan Ocón Martínez, quien se dirigía a comparar unas gaseosas para su comidería.
“El hombre retrocedió y no se fijó en la niña y le pasó encima”, relató la tía, quien se mostró molesta y aseguró que el conductor del vehículo no se detuvo a pesar de los insistentes llamados que le hicieron varias personas que se encontraban en el lugar.
LA LLEVA AL HOSPITAL
Después del accidente, Morales Duarte levantó a la niña y la llevó al Hospital Alemán Nicaragüense, donde los médicos de emergencia realizaron esfuerzos para mantenerla con vida pero 50 minutos después de su ingreso, falleció.
IRREVERSIBLE
El doctor Ramón Salvador Cárdenas, médico de base de sala de emergencias del hospital, detalló que el estado de la niña cuando ingresó a emergencia era sumamente grave y su muerte era inminente.
“Ingresó con trauma craneo- encefálico severo, deformidad toráxica, politraumatismo y sin respirar”, explicó el doctor Cárdenas.
Según el médico, le realizaron una reanimación cardiorespiratoria, pero falleció durante el proceso. “Dilató con vida entre 50 y 60 minutos, su condición era grave y era irreversible su muerte”, explicó.
ESCENA DE DOLOR
La noticia de la muerte de la pequeña provocó escenas dramáticas entre los familiares.
La señora Martha Isabel Martínez, al conocer la muerte de su niña sufrió un ligero desmayo y cuando recuperó el conocimiento lloró desesperada llamando a su niña “pelona”.
“No te muras pelona, Dios mío te doy mi vida, pero no dejés que se muera”, gritó la adolorida madre, que abrazada por su esposo intentaba ver el cuerpo de su niña.
LE PASÓ DOS VECES
Según la señora Martínez Tijerino, el conductor del Toyota que arrolló a la niña, le pasó dos veces al cuerpo de su hija.
“Primero le pasó cuando retrocedía el vehículo pero después adelantó y nuevamente le pasó a mi hija”, relató.
Aseguró que el conductor retrocedió el auto muy rápido y eso le impidió ver que la niña estaba detrás del vehículo.
NO LA MIRÉ
El señor Óscar Morales Duarte dijo que al momento de retroceder no pudo ver el cuerpo de la niña. “Fue un accidente, nadie quiere matar a una persona, menos a una niña”, aseguró, poco antes de entregarse a la Policía.