Julio Hernán Sotelo en los entrenamientos con el América.

Otro argentino se viste de rojo

América refuerza su delantera Francisco Jarquín [email protected] Una experiencia en Vélez en Primera División del Futbol argentino, otra corta pero productiva estadía en Corea del Sur y como miembro de la Sub-17 de su país, son las principales cartas de presentación del bonarense Julio Hernán Sotelo, quien llegó al campamento del América para reforzar la […]

  • América refuerza su delantera

Francisco Jarquín [email protected]

Una experiencia en Vélez en Primera División del Futbol argentino, otra corta pero productiva estadía en Corea del Sur y como miembro de la Sub-17 de su país, son las principales cartas de presentación del bonarense Julio Hernán Sotelo, quien llegó al campamento del América para reforzar la ofensiva capitalina.

Su inconfundible acento con su apego al balón como si se tratara de su mejor amigo, Sotelo de apenas 21 años y con casi 14 de jugar al futbol, fue recomendado por su coterráneo Hugo Silva para traerlo de Argentina para que lo acompañe en el ataque con el uniforme de los Diablos Rojos del América.

“Con Hugo hemos creado una gran amistad desde que jugamos en San Marcos Futbol Club en Argentina, desde ahí nos acoplábamos en el ataque”, comenta Sotelo muy agradecido por la gestión que hizo su amigo para traerlo a Nicaragua.

Sotelo hizo toda su carrera en las pequeñas ligas con Vélez, y cuando parecía que estaba en su mejor momento tras formar la Sub-17 de Argentina, una lesión lo sacó del Mundial en Emiratos Árabes Unidos.

“Estuve en la selección y eso ha sido lo más bonito que me ha pasado en la vida, pero por desgracia llegó esa lesión”, recuerda todavía con mucha nostalgia.

“Logré subir a Primera con Vélez. Jugué dos partidos y anoté un gol cuando me contrató el Pei Chei de segunda división de Corea del Sur”, explicó el delantero.

En Corea del Sur, en el 2001, el argentino que se califica con buen dribling y hábil con el balón, en seis meses de estadía no se adaptó a la comida ni tampoco a la falta de compañía.

“Allá anduve bien. En 12 partidos hice 8 goles y el equipo me quería renovar el contrato pero no acepté porque no tenía nadie con quien hablar y nunca me adapté a la comida. Además me sentía solo y preferí regresar a mi país”, agregó Sotelo.

El bonarense debutó con el América en un amistoso que tuvo el jueves ante la Sub-20 de Nicaragua, al que le anotó uno de los cuatro goles que hicieron los rojos en el triunfo 4-3.

“No creo que me pase como Corea del Sur. Aquí el club me ha hecho sentir parte del grupo y además ya he hablado con mi esposa (Vanesa) y mi hija (Melina). Sólo me resta acoplarme al futbol de Nicaragua que sólo será asunto de tiempo”, concluyó.

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