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Hora de ratificar el DR-Cafta
En la reciente aprobación del DR-Cafta por parte de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, lo más importante de la noticia no fue lo reñido de la votación entre los partidarios y los adversarios de dicho Tratado de Libre Comercio: 217 sobre 215. Lo importante fue —como dijo un comentarista de CNN en español— la aprobación misma del Tratado, puesto que en materia de legislación ocurre lo mismo que en el deporte del beisbol: da igual que la victoria de un equipo sobre el otro sea dos carreras por una, o de doce por cero.
Ahora bien, ahora que el DR-Cafta fue aprobado por el Congreso de Estados Unidos, la Asamblea Nacional de Nicaragua debe ratificarlo lo más pronto que sea posible. La bancada del PLC tiene los votos suficientes para ratificar ese Tratado. Sólo le falta vencer el miedo al FSLN, o dejar por un momento de subordinarse a Daniel Ortega por el caso de Arnoldo Alemán, y aprobar el DR-Cafta de inmediato .
A partir de ahora, cada día de retraso en la ratificación nicaragüense del DR-Cafta significa un daño mayor a la economía nacional, es decir, a los nicaragüenses y en particular a los más pobres del país. El DR-Cafta significa la creación de un mercado libre de más o menos 30 mil millones de dólares. ¿Qué mejor y mayor oportunidad podrían tener los productores nicaragüenses que participar en un mercado de semejante dimensión y riqueza? En realidad, como lo señaló en una ocasión un pequeño empresario nicaragüense radicado en Estados Unidos, que se dedica a la venta allá de buenos quesos de Nicaragua, en ese mercado “el cielo es el techo”.
Es absolutamente falso el argumento de quienes se oponen al DR-Cafta, de que éste sólo desgracias traerá a Nicaragua y en particular a los productores nicaragüenses que son “incapaces de competir”. Lo que pasa es que quienes más se han opuesto al DR-Cafta, en Estados Unidos, son los poderosos y egoístas empresarios estadounidenses que no quieren que los productos de nuestros países lleguen a competir a su mercado. Mientras que en Nicaragua, los que quieren impedir la ratificación del DR-Cafta son quienes pretenden que el pueblo viva siempre en la pobreza, necesitado de la caridad pública internacional, para continuar engañándolo con los cantos de sirena socialistas; y para seguir organizando huelgas y poniendo tranques en las calles y carreteras, en vez de trabajar honradamente que es la única forma de crear riqueza y acceder al desarrollo y a la prosperidad.
Nadie ha dicho que el DR-Cafta será como una panacea o una varita mágica para llevarnos de inmediato y de manera automática al desarrollo y al fin de la pobreza. Esto hay que ganarlo con inteligencia y trabajo. La riqueza no cae del cielo sino que se produce con trabajo honrado, fuerte y productivo. Y para producir riqueza se necesitan inversiones de capital que Nicaragua no tiene, y por lo tanto deben venir de otros países, como Estados Unidos. Inclusive, para captar las inversiones extranjeras Nicaragua tiene que competir fuertemente con otros países que también quieren atraer a los inversores de otros países y están haciendo las cosas mejor que nosotros.
Así de sencillo. La ciencia económica puede ser muy complicada y difícil de explicar y entender, pero la economía funciona de manera muy simple y práctica. Y en el caso del DR-Cafta, lo positivo es que le dará a nuestro país la capacidad necesaria para alojar las inversiones extranjeras y las empresas que al operar aquí podrían reducir sus costos.
Con el DR-Cafta se podrá, además, enfrentar y resolver exitosamente el reto de incrementar la competitividad de las empresas nacionales y de las extranjeras radicadas en suelo nacional. Del mismo modo, con este Tratado habrá muchas menos barreras para introducir las exportaciones nicaragüenses al gigantesco mercado estadounidense, y como si eso fuera poco, abrirá las puertas de nuestro país a grandes inversiones en capital, tecnología e innovación, que de otra manera jamás podrían llegar y tendríamos que seguir encadenados al atraso y la pobreza.
Y como beneficio adicional, la participación de Nicaragua en el DR-Cafta permitiría orientar los ingresos por las inversiones económicas y tecnológicas, hacia la ampliación y la consolidación del mercado interno, lo que a su vez ayudaría a promover la movilidad y la integración social, en la medida en que se vaya mitigando la pobreza.
¿Qué más podría querer y pedir un país como Nicaragua?