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Una vendedora de agua se convirtió ayer en la víctima número 31 de los accidentes de tránsito registrados en lo que va del año en el municipio de Tipitapa, lo que preocupa a las autoridades policiales.
Genie Gauna López, de 22 años, es también la tercera fallecida en este tipo de percances en tan sólo el primer mes del segundo semestre del año, según fuentes policiales.
María Hernández, quien fue suegra de la muchacha, dijo que ésta salió desde las 9:00 a.m. del sábado, cuando les dijo que iría a vender agua para tratar de recoger dinero para comprarle leche a su niño de un año, el menor de cuatro hijos que ahora quedan en la orfandad.
“Andaba vendiendo agua helada, supuestamente dicen que tomada de licor”, manifestó Hernández, en cuya casa se velaban los restos de la víctima.
La mujer confió que los días anteriores no la dejaban salir a la calle a vender debido al tiempo lluvioso, pero ayer decidió hacerlo sólo para morir.
VERSIÓN POLICIAL
La versión policial indica que la víctima trató de cruzar la vía de oeste a este cuando fue arrollada, lo que hace presumir a Hernández que ya trataba de regresar a su vivienda en el barrio Orontes Centeno.
La versión de la Policía indica que al momento en que la víctima cruzó la vía en la entrada a la Cárcel Modelo, de Tipitapa, circulaba el vehículo taxi placas T-21-097, conducido por Álvaro Antonio Matamoros Hernández, quien la impactó.
El percance sucedió a eso de las 9:00 p.m. del sábado. En el informe policial se establece que la víctima se encontraba bajo los efectos del alcohol.
El conductor del vehículo fue detenido por la Policía. Hernández señaló que la cooperativa a la cual pertenece el conductor les apoyó con el ataúd.
DIVERSAS VERSIONES
Hernández dijo que existen diversas versiones en relación a las causas que condujeron a la muerte de la joven vendedora de agua helada. “Hay testigos que dicen que ella venía sobre el andén y al cruzarse no se percató del carro, que la arrastró como una cuadra”, dijo la mujer.
Otras de las versiones con que cuenta la familia indica que “ella fue la imprudente”, pero hay otras que dicen que “iba sobre el andén y el carro se la pasó llevando”.
Cuando los familiares de Gauna López corrieron hacia la carretera, distante a varias cuadras de la casa donde ésta habitaba, encontraron el cuerpo inerte y desbaratado.
Los parientes señalaron que la cabeza estaba destrozada, pero además presentaba fracturas en una pierna y un brazo, entre otros.
Hernández lamentó que la familia de la joven carece de recursos económicos y los cuatro niños que quedan en la orfandad son de corta edad.