Jorge SvartzmanAFP
BRASILIA.- El presidente de la comisión que investiga denuncias de corrupción en Brasil, Delcidio Amaral, considera que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva debe dar aún una explicación “con el corazón en la mano” sobre la grave crisis desatada por acusaciones contra el oficialista Partido de los Trabajadores (PT).
“Pienso que no sería malo, que sería bueno, si (Lula) hablase sobre ese tema con el corazón en la mano, no sólo para mostrar la sinceridad que es una de sus características, sino también para que personas de bien no se vean perjudicadas por esas denuncias”, dijo Amaral en una entrevista con la AFP.
En una de sus intervenciones sobre la crisis que sacude desde hace más de dos meses a Brasil, Lula afirmó que el PT se atuvo a una práctica “sistemática” creando una caja paralela para financiar campañas electorales.
Amaral, quien es también el líder de la bancada del PT en el Senado, se declara insatisfecho con esa explicación: “No (me satisface), porque se trata de una generalización, y ninguna generalización es buena. Estoy totalmente convencido de que muchos parlamentarios hicieron campañas modestas y declararon al partido todo lo que gastaron”, afirmó.
Tampoco le convencieron otras proclamas de Lula, que achacó a las “élites” un deseo de hacerle “bajar la cabeza” por sus orígenes obreros y de evitar su reelección en 2006.
“No creo en eso. Ese discurso de lucha de clases es algo ‘demodé’ (pasado de moda)”, sostuvo.
Amaral dijo que le aconsejará a Lula tomar la decisión de dirigirse a los brasileños.
“En estas dos últimas semanas no hablé con él, fueron dos semanas en las que hizo varias declaraciones, varios discursos, pero con seguridad, apenas (Lula) pueda, le hablaré, y pienso que una palabra suya en este momento sería importante”, afirmó.
Una intervención de Lula debe servir para “circunscribir esta crisis, demostrar que es una crisis localizada, que no se puede generalizar hacia el PT ni hacia el Congreso. Y también me parece importante que haya un discurso, una palabra (del presidente) en relación a la agenda, a una agenda positiva, de crecimiento”.
La crisis fue desatada por denucias de que el PT pagó sobornos a diputados. El PT reconoció la existencia de una caja paralela, pero para financiar campañas, un delito menos grave.
Amaral aún no se pronuncia sobre ninguna de las dos hipótesis, y espera los informes sobre los documentos bancarios y empresariales que llegaron a la comisión parlamentaria de investigación (CPI), que deben empezar a salir dentro de unos quince días.
Lula debe aún afirmar “su compromiso con la verdad, que yo sé que es su compromiso efectivo, y su compromiso por un Brasil mejor, más solidario”, dijo Amaral.