Recuerdo de un gran hombre

Eva Zetterberg yDebora Comini

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Recuerdo de un gran hombre


Eva Zetterberg y
Debora Comini




Hoy 29 de julio de 2005 celebramos el centenario del natalicio de Dag Hammarskjöld, relevante hombre público de Suecia y el mundo, Secretario General de las Naciones Unidas de 1953 a 1961. El mundo entero recuerda sus esfuerzos en favor de la paz y el desarrollo de los pueblos y lo considera un prominente funcionario internacional de todos los tiempos.

El joven Dag estudió derecho en la Universidad de Uppsala, en el norte de Suecia, y luego se graduó de Doctor en Economía en la Universidad de Estocolmo. Hammarskjöld adquirió renombre internacional por la seriedad de su trabajo. Ocupaba el cargo de Ministro de gabinete, con responsabilidades de política exterior, cuando por decisión de la Asamblea General fue designado Secretario General de las Naciones Unidas el 10 de abril de 1953.

Era un período muy difícil para la principal organización internacional. La guerra fría estaba en su punto más congelante y la tarea del Secretario General se tornaba extremadamente complicada. Durante su mandato debió enfrentar numerosas crisis en el Medio Oriente, Suez, Líbano, el golpe militar en Guatemala, entre otras. Fue precisamente durante la crisis en el Congo, generada por la secesión de la provincia de Kananga, cuando Dag Hammarskjöld entregó su vida. El avión en que viajaba cayó a tierra el 17 de septiembre de 1961.

Hammarskjöld fue un defensor a ultranza de la ONU como organismo mundial de paz y un mecanismo que permita a los estados miembros resolver de manera conjunta los problemas globales que enfrenta el mundo, sobre todo, la protección de países pequeños y pobres.

Él creía que los valores personales jugaban un papel clave en el logro de los solemnes principios y valores de las Naciones Unidas. “Nuestro trabajo por la paz debe comenzar en el mundo privado de cada uno de nosotros”, dijo en una oportunidad.

Naturalmente, Suecia está orgullosa de Dag, a quien considera como uno de los más ilustres suecos, que recibió, en forma póstuma, el Premio Nobel de la Paz de 1961. Además, él es parte sustancial de la historia de las Naciones Unidas. Así lo recordó Kofi Annan, el actual Secretario General, en un discurso titulado Dag Hammarskjöld y el Siglo 21, en Uppsala, el 6 de septiembre de 2001.

“Su vida y su muerte, sus palabras y sus acciones —dijo Kofi Annan— han hecho más para modelar la expectativa pública sobre su puesto y sobre la organización que ningún otro hombre o mujer en la historia. Su visión y su modestia, su integridad a toda prueba y su devoción absoluta a su deber han establecido normas para todos los funcionarios de la comunidad internacional, y especialmente —por supuesto—, para sus sucesores, que son realmente difíciles de cumplir. No hay mejor fórmula corriente para un Secretario General cuando encara un nuevo reto o una crisis que preguntarse: ¿cómo hubiese enfrentado este problema Hammarskjöld? Lo que está claro es que sus ideas centrales continúan siendo altamente relevantes en este nuevo contexto internacional. El reto para nosotros es ver cómo pueden ser adaptadas para encararlo”.

Para América Central, una región asediada por guerras y violencia en su historia más reciente, es importante la herencia de Dag Hammarskjöld. Junto con el entonces Primer Ministro canadiense Lester Pearson, formuló en 1956 el mandato para la creación de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la ONU, las cuales han sido utilizadas exitosamente aquí en Nicaragua, en Guatemala y en El Salvador.

Creemos que su vida y sus logros no sólo son de interés histórico, sino que nos invitan a contemplar los retos que enfrenta el mundo de hoy. Suecia y las Naciones Unidas rinden homenaje a Dag Hammarskjöld durante todo el año 2005 mediante seminarios y celebraciones en todo el mundo. Nicaragua no es una excepción. El aniversario del natalicio de Hammarskjöld será conmemorado con una serie de conferencias sobre las reformas de las Naciones Unidas y su rol en el siglo XXI. Además, tendremos una exposición en septiembre con la participación de un prestigioso funcionario internacional sueco ya retirado, el señor Torsten Örn, quien se desempeñó como embajador en numerosos países.

La culminación de estas actividades tendrá lugar el 24 de octubre, Día de las Naciones Unidas, con un solemne acto en el monumento de las Naciones Unidas, ubicado en la avenida del mismo nombre.

Todas las actividades de las Naciones Unidas y de Suecia, así como de otros donantes bilaterales, se desarrollan con miras a promover la paz, el desarrollo, la democracia, los derechos humanos, el buen gobierno y para ser libres de pobreza. De esa manera rendimos homenaje a la memoria de Dag Hammarskjöld.

Los autores son la Embajadora de Suecia en Nicaragua y la Coordinadora Residente Interina de las Naciones Unidas en Nicaragua.

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