En letra pequeña

Fabián [email protected]

LISTA NEGRA

Fin de la comedia. Otra juez se lanzó a la pileta de lodo y, por motivos que aún desconocemos pero que nada tienen que ver con la ley y el Derecho, liberó a Arnoldo Alemán. La juez Roxana Zapata se integra así a la “lista negra” de jueces de ingrata recordación que han hecho del sistema jurídico nicaragüense un chiste de Pepito: Walter Solís, Alia Dominga Ampié, Juana Méndez, Edgard Altamirano, Mario Peña… ¿Es que ya nadie cuida su nombre? ¿La reputación no importa? ¿Dónde están los valores que debimos haber aprendido de nuestros padres?

MAÑAS DE LADRÓN

Un amigo contaba que en cierta ocasión en su barrio empezaron a perseguir a un ladrón. La muchedumbre estaba a punto de alcanzar al delincuente cuando éste empezó a gritar: ¡Que no se nos vaya! ¡Sinvergüenza! Todos quedaron perplejos, preguntándose si ese hombre era el ladrón o uno más de quienes lo perseguían. Logró sembrar la duda y ese momento de desconcierto lo aprovechó para coger aire y huir, ahora si definitivamente. Los delincuentes son mañosos, concluía mi amigo.

PESTILENCIAS

Me acordé de esta anécdota ahora que escucho a Daniel Ortega vociferar contra Alemán. ¡Agarren al pactista! ¡Sinvergüenzas! grita apremiado por unas elecciones a la vuelta de la esquina. Pero se equivoca Ortega si piensa que con una sacudidita se va a quitar toda la podredumbre y pestilencia que acumuló durante años de navegar en las cloacas del pacto. Esos “olores” lo marcarán de por vida e, incluso, después de muerto cuando los libros de historia hablen del extraño maridaje Alemán-Ortega. ¿Acaso nos hemos olvidado de Francisco Castellón, el que trajo a William Walker, o de Adolfo Díaz, quien vendió Nicaragua, o Emiliano Chamorro que pactó con Somoza, o Fernando Agüero? Tendríamos que ser los retardados mentales o amnésicos que ellos suponen para que nos olvidemos o les creamos sólo por que ahora vociferan contra quienes ayer estaban abrazados. ¿Lo seremos?

ESTADOS UNIDOS

En primer lugar aclaremos: Estados Unidos no viene a salvarnos el pellejo como muchos creen. Estados Unidos viene a buscar como no se establezca un nuevo gobierno de izquierda en Latinoamérica. Mal haríamos los nicaragüenses en sentarnos a esperar que vengan de afuera a resolvernos nuestras penurias y a aceptar como nuestras todas las acciones que ellos hagan para defender sus propios intereses.

¿DEMÓCRATAS?

Me van a disculpar quienes piensan así, pero considero una torpeza dividir el mundo en demócratas y sandinistas. ¿Quiénes son los demócratas? ¿Alemán, Quiñónez o Roberto Rivas? ¿Para que no ganen los sandinistas tenemos que aceptarlos a ellos? ¡Por favor! Mi mundo es más simple: hay honestos y corruptos, pactistas y antipactistas, y en él caben, en uno y otro lado, todos, vengan de donde vengan.

META

Para mí la democracia significa que si la mayoría vota por Daniel Ortega hay que respetar esa decisión. Lo importante es que haya condiciones para que la voluntad popular se manifieste limpiamente. Ahora, con este Consejo Supremo Electoral y estas leyes, no hay condiciones. Por lo tanto, el propósito de estas próximas elecciones debería ser unir al gran bloque antipacto, sin mayores pretensiones que desbaratar el andamiaje del pacto y construir unas reglas del juego que nos permitan a los nicaragüenses escoger a quien nosotros queramos y no a quien nos obliguen escoger.

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