- Fuertes vientos les dañaron sus cultivos
Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL / [email protected]
Casi anocheciendo, Hilario Téllez Reyes continúa trabajando en lo poco que quedó de su milpa. Los vientos destrozaron más de la mitad de las dos manzanas de maíz que había sembrado con la esperanza de poder cosechar lo suficiente para evitar el éxodo de su familia hacia los cortes de café en los departamentos de Matagalpa y Jinotega.
El campesino vive con su esposa y ocho hijos en la comunidad El Ciprés, a seis kilómetros de Waslala, Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), donde los vientos afectaron unas 20 manzanas de maíz en distintas parcelas de pequeños productores.
Apesarado, Hilario recoge las matas caídas, mientras que uno de sus hijos, Freddy, corretea sobre algunos troncos de árboles que botaron los vientos. Poco después, el pequeño de pies descalzos se acerca y empieza a morder un “chilote” que recogió de una de las plantas caídas.
“¡Ya es tarde! Con razón, ya me le dio hambre”, exclama Hilario, al percatarse de lo que hacía el niño de 6 años. Pero, al instante, el campesino señala la mata de la cual el niño obtuvo la tierna mazorca y comenta: “Lo que me entristece es que ya el maíz estaba chiloteando y desgraciadamente el viento lo quebró, nos dejó casi sin nada”.
EL COSTO
El campesino esperaba usar una parte de la cosecha para el consumo de su familia y vender otra parte para obtener semillas de otros productos y continuar el ciclo de producción.
Hilario recuerda el trajín que le costó obtener los dos bolsones de semilla mejorada de maíz, comentando que primero desafió las condiciones climáticas de la zona y sembró “un medio” de frijol.
Una vez que vendió el “frijol camagüe”, Hilario pudo comprar la semilla para el maíz, pero con las pérdidas en la siembra dice que “tenemos que ir a buscar dónde cortar café para comprar el grano y después sembrar de nuevo”.
OTROS AFECTADOS
Algunos vecinos de Hilario también reportaron afectaciones en sus parcelas. Juan Paz Montalbán había sembrado dos manzanas de maíz y el viento le dañó la cuarta parte.
Fabio Paz Benavides y su hermano Esteban reportaron pérdidas en una de las dos manzanas que sembraron.
Los vientos también afectaron otras zonas de Waslala. Leonel Antonio Rivas Rayo dice que perdió un cuarto de la manzana de maíz que había sembrado, mientras que Isidro Reyes Sotelo reportó que los vientos le dañaron unas tres manzanas de las ocho que sembró en su finca situada en San José de Puyús.
Por su parte José Ramiro Hernández Peralta, quien vive en la comunidad de San Miguel de Kurazma, dice haber sembrado dos manzanas y media de maíz de las cuales los vientos le dañaron una manzana.
Cifras del Magfor indican que en Waslala hay unas seis mil manzanas destinadas al cultivo del maíz y aunque para esta institución los daños causados por los fuertes vientos no son alarmantes, para los campesinos la pérdida es total, pues algunos perdieron todo lo que habían cultivado, por ello piden respaldo a las autoridades con semillas e insumos para la siembra de postrera.
MAGFOR INSPECCIONA SITIOS
El Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) realizó inspecciones en las zonas afectadas, y según el delegado de esa cartera en Matagalpa, Iván Buchting Castillo, las afectaciones por los vientos “no son causa de alarma”.