La arquitecta Hazel Rayo conversa con los albañiles durante sus labores de construcción de viviendas.

Construyendo un techo digno para los pobres

Además de las 48 viviendas que se levantan en Matiguás, 95 más se terminan en San Rafael del Norte, 71 en San Dionisio, 70 en Muy Muy, 45 en San José de los Remates y otras tantas en Totogalpa Alberto D. Pérez/Especial para LA [email protected] MATIGUÁS, MATAGALPA.- Son las tres de la tarde y termina […]

  • Además de las 48 viviendas que se levantan en Matiguás, 95 más se terminan en San Rafael del Norte, 71 en San Dionisio, 70 en Muy Muy, 45 en San José de los Remates y otras tantas en Totogalpa

Alberto D. Pérez/Especial para LA [email protected]

MATIGUÁS, MATAGALPA.- Son las tres de la tarde y termina de diluviar sobre el verde campo de Matiguás. Jesús Stevenson López, de 25 años de edad, retoma su cuchara de albañil y continúa aplicando cemento a la pared de la casa en construcción. Jesús es uno de los 48 albañiles que están perfeccionando sus conocimientos en la construcción de igual número de viviendas económicas en ese municipio ganadero del departamento de Matagalpa, en el nordeste del país. Junto a ellos laboran también los beneficiarios de las viviendas, que contribuyen con su trabajo al pago del costo del inmueble.

Se trata de un muy atractivo proyecto patrocinado por el Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural (Invur) y el Fondo Social de Viviendas (Fosovi) a través del Fondo Social Suplementario (FSS).

Operativamente está conducido por el Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) y las alcaldías involucradas, con el apoyo directo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de sus propios beneficiarios.

El Fondo Social Suplementario recibe importantes aportes del Gobierno de Suiza y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El Fondo terminará sus actividades en el 2006, y el PNUD espera poder movilizar nuevos recursos con el apoyo de países nórdicos y otros —como Japón— interesados en promover este tipo de iniciativa.

UN DOBLE OBJETIVO

Este esfuerzo persigue un doble objetivo: en primera instancia dotar de viviendas sólidas a familias de escasos recursos y en condiciones precarias de hábitat, y, en segundo lugar, entrenar y certificar a mano de obra local.

Se trata de una fórmula adecuada, a juicio de la arquitecta Hazel Rayo, quien supervisa la realización de este proyecto. “Se obtiene una mano de obra calificada para el municipio, a la vez que se levantan nuevas construcciones para gente necesitada de techo”.

En Matiguás se realizó un censo de viviendas con un resultado bien dramático. Según dicha investigación, dice la arquitecta, el 60 por ciento de la población está necesitada de techo. Para enfrentar este problema, el municipio se avaló de un programa dotado de fondos gubernamentales que ya lleva seis años de trabajo para la construcción de viviendas sólidas pero económicas con destino a familias necesitadas y con bajos ingresos.

Este proyecto, según el ingeniero civil Harold Rocha, del equipo del PNUD para temas de vivienda que apoya el esfuerzo en el Inatec, tiene una particularidad muy atractiva: “El beneficiario identificado por los patrocinadores del proyecto sólo tiene que pagar 150 dólares del costo total de la vivienda, con la ventaja de que este aporte lo puede hacer en especie, es decir, trabajando en el proyecto mientras dure la construcción de las viviendas”.

Rocha es el encargado de la supervisión técnica del programa de construcción de viviendas a nombre del Inatec y el PNUD y aporta también sus capacidades como ingeniero civil. En el actual período, están en diversos estados de construcción un total de 374 viviendas, comprendidas en seis proyectos.

OTRAS ZONAS BENEFICIADAS

Además de las 48 de Matiguás, 95 más se terminan en San Rafael del Norte, 71 en San Dionisio, 70 en Muy Muy, 45 en San José de los Remates y otras tantas en Totogalpa. Rocha confía en que la actual etapa de construcciones será terminada en agosto de 2005, a pesar de la inclemencia de la temporada lluviosa.

Para Harold Rocha es de gran importancia la capacitación del personal local, aprovechando la construcción de viviendas. Se encuentran en proceso de Certificación Ocupacional, 156 albañiles, de los cuales 120 ya pasaron evaluaciones técnicas. Estos albañiles, a su vez, capacitan a jóvenes ayudantes que en un futuro asumirán la responsabilidad constructiva en sus municipios de residencia.

En Matiguás, Jesús Stevenson López se ufana de tener trabajo y apoyar tan noble proyecto, que beneficia a vecinos suyos. “Estoy muy satisfecho de poner mi granito de arena en esta obra”, dice.

BENEFICIARIA AGRADECIDA

Una de las beneficiarias es Yadira Durán, de 29 años. Pese a su relativa juventud, ya tiene seis hijos —cuatro varones y dos niñas—, con 12 años el mayor y apenas uno la más pequeña. Junto a su nueva vivienda se levanta otra de madera, que le sirve de albergue actual, pero que se propone seguir utilizando como dormitorio adicional para sus hijos y otros familiares que la acompañan.

“Estoy muy agradecida a los patrocinadores y ejecutores de este proyecto y de los donantes que han contribuido a consolidarlo. Gracias a todos ellos, hoy ya puedo tener casa propia”, dice.

En los seis últimos años, el proyecto de viviendas ha levantado otras 4,000 unidades de distintos modelos en toda Nicaragua, dice el ingeniero Harold Rocha, agregando que las investigaciones realizadas colocan un promedio de 5.6 habitantes por unidad.

“Ello quiere decir —anota— que han resuelto sus necesidades más perentorias de vivienda algo más de 27 mil personas en todo el país. No son muchas si se les compara con las necesidades totales, pero estamos muy satisfechos de que el proceso de construcción continúa y seguirá ganando impulso”.

SATISFECHOS

“La iniciativa que comenzó en el 2004 ha producido resultados muy satisfactorios, y ha generado una dinámica operacional que involucra al Gobierno central a través del Invur e Inatec y a los gobiernos municipales”, indica Nuno Queirós, oficial de programas, que ha conducido este esfuerzo de construcción de viviendas en apoyo al Gobierno y las autoridades municipales.

«YA TENGOTECHO»

Yadira Durán hace un alto en el trabajo de apoyo a la construcción de su nuevo hogar. “Ya tengo techo para mis hijos”, suspira la joven. Y así es, gracias al esfuerzo nacional y al apoyo generoso de socios extranjeros, interesados en el progreso de Nicaragua y de su laborioso pueblo.

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