- Es un especimen muy difícil de eliminar
Roberto Pérez Solí[email protected]
La tarea es ardua, pero no imposible. Eso lo saben las autoridades del Hospital Antonio Lenín Fonseca, quienes han decidido declararle la guerra a un enemigo que, por su diminuto tamaño, facilidad de reproducción y agilidad para sortear obstáculos, resulta difícil de eliminar: la llamada cucaracha de hospital.
Para acabar con este insecto, que es visto principalmente en el área de la cocina, pero también en otras salas, la Dirección del hospital dispuso que todos los sábados se realizará una jornada de fumigación.
Por esta razón, cada fin de semana, pacientes, doctores y personal administrativo abandonan brevemente el lugar donde se encuentran, mientras se aplica el veneno.
VIEJO MAL
Teodolinda Barreto lleva varios días en ese hospital. Abandonó su natal Estelí para asistir a su hijo Fernando Martín Barreto, luego de que se le practicara una cirugía.
Para esta mujer la iniciativa de las autoridades hospitalarias será muy beneficiosa.
“Los pacientes tienen que estar en salas limpias y sin contaminación, tengo varios años de visitar el hospital y esa cucarachita siempre la encuentro, tengo que revisar mis maletas para evitar que me la lleve a la casa”, expresó Barreto, quien también dijo que no le molesta que su hijo sea llevado al pasillo mientras se realizan las labores de fumigación.
¿QUIÉN VENCERÁ?
Pero no sólo las cucarachas serán eliminadas. Según Bismarck Mora, fiscal de turno, el veneno aplicado “tiene la fuerza” para eliminar ratones y otros bichos que pudieran causar enfermedades en la piel o gastrointestinales, por ejemplo.
“La jornada dura dos horas y después todo vuelve a la normalidad en el hospital”, informó Mora.
El costo del veneno y el pago a los trabajadores, que no pudieron ser precisados, salen de los fondos del hospital.
La guerra está planteada, veremos quién será el ganador.