- Micropresa alivia a Tiscapa, pero en el Motastepe puede haber aluviones
Wilder Pérez [email protected]
Ayer se inauguró la micropresa de Tiscapa, la que debe aliviar a la laguna del mismo nombre, de la contaminación a que hasta ahora era expuesta.
El evento se realizó con la pompa de ser la primera obra “grande” del actual gobierno municipal, pero la preocupación por el cerro Motastepe no dio lugar a una celebración plena.
El alcalde Dionisio Marenco expresó que “estamos a punto de tener un alud igual al que pasó en el Casita (1998)”.
Aunque se necesitarían lluvias más fuertes y continuas en este invierno para que eso ocurra, el viento es otro factor que podría ser decisivo, ya que el cerro se está explotando de manera irracional.
El alcalde graficó las excavaciones como un pastel comido desde abajo.
El Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, y la Alcaldía de Ciudad Sandino fracasaron en sus intentos de detener las labores en las faldas del cerro, aún por las vías legales, pero Marenco aseguró que insistirá hasta ponerle fin al caso.
FALTA UN CAUCE
En cuanto a Tiscapa, la represa podrá contener 94,464 metros cúbicos de dos cauces antes de desbordarse. En dependencia de los niveles, el agua fluirá gradualmente hasta la laguna, pero sin desechos sólidos.
La impermeabilidad en su fondo aparentemente evitaría que los desechos líquidos fluyan con facilidad. Tiscapa seguirá recibiendo dos toneladas de basura cada vez que llueva, por el cauce occidental, cuyo desvío se prevé para noviembre próximo.