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La cita en Granada
El movimiento cívico Red por Nicaragua, que el 16 de junio pasado llevó a cabo en Managua una multitudinaria marcha popular contra el pacto libero-sandinista y la corrupción, ha convocado a una marcha similar pero de dimensión regional en la ciudad de Granada, para este domingo 17 de julio.
Como es sabido, Granada es la ciudad más importante de Nicaragua en términos de historia fundacional y por sus atractivos y actividad turísticos. Precisamente por eso una revista internacional de promoción turística la declaró recientemente como uno de los 25 lugares del mundo que habría que visitar antes de morirse. Pero Granada tiene también un simbolismo político, según los organizadores de la marcha, el cual radica en que esta ciudad fue escenario y víctima a la vez de un fraude electoral en los comicios municipales del 7 de noviembre del año pasado.
En efecto, ese fraude fue denunciado oportunamente por los partidos Conservador y Alianza por la República, a cuyo candidato a alcalde de la ciudad le habrían escamoteado la victoria electoral para adjudicársela a uno de los dos partidos pactistas. Además, Apre y el Partido Conservador denunciaron haber sido víctimas del fraude electoral en los municipios chontaleños de Santo Tomás y Cuapa. Y por su parte el Partido Resistencia Nicaragüense (PRN) también se quejó de fraudes electorales, durante los comicios del año pasado, en algunos municipios de Las Segovias de Nicaragua. Y cabe recordar al respecto —porque los crímenes contra la humanidad y la libertad nunca deben ser olvidados—, que por informar sobre las denuncias del fraude electoral en los municipios chontaleños antes mencionados, la periodista María José Bravo que se desempeñaba laboralmente como corresponsal de LA PRENSA y Diario Hoy en Santo Tomás, fue asesinada el 9 de noviembre del año pasado por un matón perteneciente al PLC arnoldista.
Por otra parte, según nuestra opinión, estas marchas cívicas no deben ser consideradas como simples ejercicios de manifestación política, y mucho menos partidista, independientemente de que sean apoyadas también por partidos políticos democráticos que repudian el pacto y condenan la corrupción.
Por el contrario, las marchas cívicas contra el pacto y la corrupción, como la del 16 de junio pasado en Managua y la de este domingo 17 de julio en Granada, hay que identificarlas como un medio —el mejor posible desde el punto de vista del interés democrático de los ciudadanos y de la nación— para resolver la grave crisis institucional, política y moral en que se encuentra la sociedad nicaragüense como consecuencia de las acciones pactistas que han quebrantado las instituciones y los valores de la democracia.
Al contrario de lo que creen quienes están tratando de resolver la crisis institucional del país en silencio, en la oscuridad de la falta de información y a espaldas de la población, este problema se tiene que ventilar abiertamente, con el pleno conocimiento de los ciudadanos acerca de lo que se está discutiendo y negociando en su nombre, con transparencia informativa que es como se deben resolver los problemas grandes y pequeños de la democracia.
Sin duda que la democracia tiene insuficiencias, debilidades e imperfecciones. Pero todos los problemas juntos que acarrea la democracia son preferibles antes que cualquier “virtuosidad” de la dictadura, del autoritarismo y del totalitarismo. Y el manejo transparente de los asuntos que son de interés público, así como la manifestación cívica de los ciudadanos en demanda de que se respeten sus derechos y prerrogativas, deben prevalecer sobre las decisiones de cúpulas a espaldas del pueblo.
La república, desde la época de las antiguas Grecia y Roma hasta ahora, debe estar asentada en la transparencia, es decir, en la publicidad de sus actos. Sólo una sociedad informada puede reaccionar a tiempo ante los errores y los abusos de poder de cualquier clase y origen. Los ciudadanos no deben confiar ciegamente en sus gobernantes y representantes, ni presumir que todo lo que éstos hagan estará bien hecho, mucho menos cuando los problemas de toda la sociedad se quieren resolver en la oscuridad de las negociaciones de unos cuantos políticos.
Quienes se manifiesten cívicamente este domingo 17 de julio en Granada, además de repudiar el pacto y la corrupción deben exigir que la crisis institucional del país se resuelva, como debe ser, ante la plena luz del conocimiento público.