Moisés Martínez [email protected]
Definitivamente, al ministro de Transporte e Infraestructura, Pedro Solórzano, no lo quieren en la Asamblea Nacional.
Hace dos años, su primera interpelación ante los diputados de la Asamblea Nacional terminó en un conato de empujones y puñetazos con el liberal Enrique Quiñónez.
Ayer, la presión de los diputados fue tan dura, que provocó que Solórzano terminara abruptamente su segunda interpelación ante el plenario de la Asamblea Nacional y abandonara el hemiciclo legislativo, en medio de los gritos de Quiñónez, quien posteriormente entregó una solicitud a la junta directiva del parlamento, en la que pide una nueva interpelación para el titular del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), alegando que éste no respondió las inquietudes de los diputados.
La nueva interpelación de Solórzano, sería según los diputados, por los múltiples problemas que aseguran existen a lo largo de la red vial del país.
No obstante, la comparecencia de Solórzano ante los diputados de ayer fue por las múltiples irregularidades y cuestionamientos en el proyecto de ampliación de la carretera Ticuantepe-Masaya-Granada, adjudicado a la empresa española Hispánica.
Solórzano expuso que pese a las complicaciones que ha tenido este proyecto, ya se ha avanzado un 60 por ciento de éste y que, incluso, el primer tramo, comprendido entre Ticuantepe-Nindirí, estaría finalizado para el próximo 20 de agosto.
Incluso, aseguró que si para el 25 de noviembre próximo, la carretera no estaba finalizada en su totalidad, como establece el contrato, él mismo encabezaría una marcha de protesta en contra de Hispánica, una empresa a la que calificó de “primeriza” por las múltiples dificultades que ha mostrado para cumplir con el proyecto.
La presentación de Solórzano se enfatizó en asegurar que las recomendaciones hechas por la Comisión de Probidad y Transparencia del parlamento en su informe sobre el proyecto ya han sido acatadas por el MTI.
Algunas de las esas recomendaciones fueron solicitar la intervención de la Contraloría General de la República para analizar el proceso de adjudicación del proyecto a Hispánica; además verificar el grado de avance de la obra, la calidad de la misma y las posibilidades de cumplimiento en el plazo señalado en el proyecto.
La carretera Ticuantepe-Granada tiene una extensión de 32.6 kilómetros y es tildada como el proyecto insignia del presidente Enrique Bolaños.