En letra pequeña

Fabián [email protected]

¿ENCUESTAS?

Esta semana oí al doctor Noel Ramírez decir en un programa de televisión que el 90 por ciento de los nicaragüenses considera incapaz al gobierno del presidente Bolaños. “No lo decimos nosotros, lo dicen las encuestas”, afirmaba. Decía también que la población considera al gobierno del doctor Alemán como el que ha traído mayor desarrollo económico y progreso al país. “No lo digo yo, lo dicen las encuestas”, reiteraba. Es cierto que este Gobierno es bastante incapaz, pero nunca he visto un 90 por ciento opinando eso. Tampoco he visto a mayorías dándole tan altas calificaciones a la administración Alemán. Todo lo contrario. He buscado esas encuestas, que las tenemos aquí guardadas todas, y no encuentro los datos que con tanta seguridad soltó el doctor Ramírez en el programa televisivo. ¿Podría indicarme, doctor, dónde están esas encuestas antes que alguien comience a pensar mal de usted?

MENTIRAS

Tan circunspecto como se ve, resulta difícil creer que el doctor Noel Ramírez sea de esas personas que esconden su opinión en colectivos inexistentes, o peor aún que alguien tan serio esté tomando como referencia alguna encuesta realizada en alguna convención del PLC. No, no lo creo. El doctor Ramírez no irrespetaría a su audiencia diciendo tantas mentiras. Estoy seguro que nos hará llegar la encuesta de la que sacó sus afirmaciones, y yo el próximo jueves estaré contándoles sobre el asunto.

JUEGOS ELECTORALES

En nuestra “democracia” las elecciones son un juego de “mentiritas”. Como cuando los niños juegan “al papá y la mamá”. Ahorita tenemos varios candidatos. Estamos seguros que las cosas van a cambiar. Hay campaña. Las encuestas dicen que la ciudadanía quiere opciones nuevas. Este juego parece tan real que a veces hasta llegamos a creer que es de verdad. Hasta ahí nos dejan llegar. Ya vendrán las inhibiciones. Saldrán como candidatos aquéllos que la población decía que no querían y, finalmente, iremos a votar por los “peor es nada”. Por los que ya nadie quiere.

NARCORREPÚBLICA

Mientras los políticos destrozan Nicaragua, otros silenciosamente se han metido hasta la cocina y no tardarán en reclamar como suyo al país. Viendo las inmoralidades que hacen quienes nos gobiernan, a muchos ha terminado pareciéndoles moral y legítimo el negocio de las drogas. No es extraño que indígenas del Atlántico se subleven cuando la Policía les quiere quitar la cocaína. O protejan con su vida a los narcotraficantes. Lo peor de todo es que cuando nos percatemos que ya perdimos el país, los políticos que nos llevaron a eso, simplemente cruzarán de acera, a bailar según el nuevo son, como ha sucedido en todas las narcorrepúblicas.

MEGASALARIOS

La enorme cantidad de amparos que se han recibido contra la Ley de Regulación Salarial pone en evidencia la necesidad de regular ese campo por donde se sangra al erario. ¡Miren nomás cuántos megasalarios habían! ¿Y no era que no se iba a ahorrar nada? No estoy en contra de que los profesionales ganen bien. Yo sería feliz si ganara cinco mil dólares. Y doblemente feliz si fueran 10 mil. Lo que está mal es que hay muchos ganando tanto en un Estado tan pobre. No tenemos capacidad para pagar esos salarios. Y si ellos son tan buenos como dicen que son, ¡fácil! que se vayan a la empresa privada y lo demuestren.

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