Pesimismo

Raúl Baca Plazaola Ninguna de las letras de la columna de Fabián Medina de la semana pasada tienen algo de esperanzador. Hasta la energía que tanto me agrada ver entre sus líneas parece apagada. No lo culpo. Siento que la mayoría de los nacidos en esta tierra experimentamos lo mismo. Todos estamos claros de esta […]

Raúl Baca Plazaola

Ninguna de las letras de la columna de Fabián Medina de la semana pasada tienen algo de esperanzador. Hasta la energía que tanto me agrada ver entre sus líneas parece apagada. No lo culpo. Siento que la mayoría de los nacidos en esta tierra experimentamos lo mismo. Todos estamos claros de esta situación (lo más triste es que de igual forma la gran mayoría en este país estamos “claros de la situación”).

A veces pienso que no somos víctimas de abusadores de poder tercermundistas si no de esa identidad “güegüense”, donde ser el más “vivo”, no importando los medios o afectados, es el objetivo supremo. Cuántos de sus amigos y compañeros de tiempos pasados han caído seducidos por el bienestar personal? ¿Dónde dejaron esos correctos valores e ideales? ¿Por cuánto vendieron su carné?

La esperanza y optimismo son ideales difíciles de mantener para cualquiera hoy en día. Eso hay que comprenderlo. Como dice el adagio popular “la noche es más oscura antes de clarear el alba”. Ruego firmemente a Dios que el otro adagio popular de que “no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista” se cumpla por la parte del mal y no por la parte del cuerpo para nosotros (Nicaragua).

Cartas al Director

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí