A nuestros lagos
Ninozka Chacón
A nuestros lagos
Ninozka Chacón
Y Dios juntó sus lágrimas provocadas
por Adán y Eva cuando pecaron.
Y como hacía falta más agua en el mundo
recién creado, metió sus dedos en Nicaragua
y formó dos dulces lagos.
Los vio y llenó de peces de toda especie.
Y en uno de ellos, tiburones de gran tamaño
y afiladas sierras en sus fauces,
y sábalos y lagartos acharolados
que se asoleaban en todo el año.
Agrupó cieno con sus manos hasta formar
un volcán con un hueco en el centro
para que reventara desde adentro
y nutriera las orillas del dulce mar.
Con lo que no contaba papá Dios
es que sus hijos amados
fuéramos tan ruines y desalmados
que en vez de preservarlos, acabáramos
llenándolos de pestilencia y basura,
destruyendo de un zarpazo
la hermosura de su obra. ![]()