- La pobreza y el cambio climático serán los principales temas del encuentro anual de los más ricos
- El Reino Unido pretende la priorización de la ayuda a África como el mayor desafío del siglo XXI
Ana María EcheverríaAFP
GLENEAGLES, GRAN BRETAÑA.- Precedida por gigantescas movilizaciones y protestas en el mundo entero, la cumbre del G8 —la más mediatizada y presionada de la historia— se abre el miércoles en Gleneagles (Escocia) rodeada de inmensas expectativas y de un imponente dispositivo de seguridad.
Rodeado de montañas y campos de golf, el hotel Gleneagles, donde se reúnen del miércoles al viernes los líderes del Grupo de los Ocho (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Italia, Japón y Rusia), para discutir un plan contra la pobreza, la ayuda a África y los cambios climáticos, suele ser un remanso de paz.
Pero un día antes de la apertura de la cumbre del G8, el lujoso hotel, que está ahora rodeado por un muro metálico de ocho kilómetros erigido para mantener alejados a los manifestantes, parece una fortaleza, mientras toda la zona aledaña está sitiada por la Policía.
Más de 10,000 policías supervisan la zona, salpicada de verdes montañas y de ovejas, en previsión de disturbios o ataques terroristas, en la mayor operación de seguridad jamás puesta en marcha en Gran Bretaña.
Mientras, Edimburgo, que fue teatro el lunes de combates entre manifestantes anticapitalistas y la Policía, que dejaron 20 heridos leves y cien personas detrás de las rejas, se prepara para más protestas.
La capital escocesa se prepara también un concierto el miércoles en la noche, el último de los de Live 8, organizados por el músico y activista irlandés Bob Geldof.
“La cumbre es nuestra oportunidad en este momento de la historia de marcar una diferencia y ayudar a la lucha de los países del Tercer Mundo”, aseguró el martes el ministro de Desarrollo Internacional británico, Hilary Benn.
Por su parte, el ministro británico de Finanzas, Gordon Brown, que reiteró el martes que ayudar a África es “la mayor cruzada moral” y “el mayor desafío” de nuestro tiempo, trató de reducir las inmensas expectativas creadas sobre esta cumbre.
En una entrevista con la BBC, Brown advirtió que los activistas y participantes en las marchas contra la pobreza podrían sentirse decepcionados con las medidas adoptadas por el G8 para ayudar a África.
“Lo que Gran Bretaña diga es una cosa. Pero lo que podamos persuadir al resto del mundo para que haga en su conjunto”, ése “será lo que obtendremos como resultado de Gleneagles”, dijo Brown, que es el artífice de un “plan Marshall” para ayuda a África, que incluye medidas como la cancelación de la deuda..
Gran Bretaña ha afirmado que, para alcanzar las metas de lucha contra la pobreza definidos por Naciones Unidas, se debe duplicar la ayuda a África, y propuso, para garantizar ese financiamiento, un mecanismo emisiones de bonos, titulado Fondo Financiero Internacional (IFF, por sus siglas en inglés).
Pero Estados Unidos se ha opuesto a esa propuesta de Brown, así como se opone también a la propuesta, respaldada por los países europeos, de elevar la ayuda para el desarrollo al 0.7% del PBI (Producto Interno Bruto) de aquí al 2012, como lo ha establecido Naciones Unidas.
ESPERANZAS DEL PAPA
El Papa Benedicto XVI expresó su esperanza de que los líderes asistentes a la cumbre del Grupo de los Ocho países más industrializados del mundo (G8) den pasos concretos para ayudar a erradicar la pobreza en África y compartan los costos de reducir la deuda externa de ese continente.