Judith Cordon M.
Por la libertad de su líder, el PLC entregó todos los poderes a los de la triste década de los ochenta. Ahora hasta los jueces quieren una policía judicial para completar su manejo total de la justicia (si así se le puede llamar) que ha sido manejada y controlada por ex funcionarios del régimen sandinista.
El pueblo nicaragüense recordará a los liberales arnoldistas que por sus deseos de la libertad de su líder no les ha importado actuar contra la libertad, moral e institucionalidad del país.
¿Cuánto hemos retrocedido con la aprobación de las reformas constitucionales? ¿ Para qué será necesario votar por un presidente en el futuro si tendrá funciones limitadas? ¿Quién controlará las instituciones que se han repartido entre ambos partidos? Los que quieren instalar en las diferentes entidades son personas que ni conocen el funcionamiento de las instituciones del Estado nicaragüense, pues son personas que sí saben decir “sí señor” a los dos líderes que se creen dueños del patrimonio del pueblo.
Espero y confío en que la Corte Suprema de Justicia actúe por primera vez sin partidarismo, y falle conforme a la ley, anulando las tristes reformas que sólo daño harían a Nicaragua.
El pueblo está cansado de ver a los diputados trabajar negativamente para beneficio de Nicaragua, atrasando y engavetando leyes que beneficiarían al país y desengavetando delitos parcializados que ningún beneficio darían a Nicaragua. Porque algún día piensen y trabajen por Nicaragua.