María José Uriarte [email protected]
La unificación de las distintas corrientes liberales y la designación como candidato único presidencial, fue la alianza que establecieron representantes de tres organizaciones políticas y Eduardo Montealegre durante el encuentro de miembros del movimiento Vamos con Eduardo, realizado ayer en el Polideportivo La Salle.
Eliseo Núñez, del Movimiento de Salvación Liberal (MSL); Indalecio Rodríguez, del Partido Liberal Independiente (PLI) y Salvador Talavera del Partido Resistencia Nicaragüense (PRN), suscribieron la primera alianza política electoral, de cara a las elecciones presidenciales del 2006, donde proclamaron a Montealegre como el virtual ganador de las mismas.
Cinco fueron los puntos que Montealegre destacó como premisas de su programa de gobierno. En primera instancia propone un manejo responsable de la economía, donde el crecimiento económico vaya acompañado del progreso social.
Otro punto, es que se distribuya la carga social de forma equitativa, pero que a la par se trabaje por aumentar la capacidad productiva.
Asimismo plantea que se respalde el crecimiento de la pequeña y mediana empresa, a las que reconoce como la verdadera fuente de la creación de empleos y bienestar social, que es uno de los principales problemas que afecta el desarrollo del país.
En su intervención, el candidato presidencial pidió a los liberales reconocer que el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) enfrenta problemas internos, por lo que hizo un llamado a los convencionales que participarán en la Gran Convención del 11 de julio a no permitir que se impongan los mandatos de la cúpula liberal.
Les recordó que de las decisiones que ahí se tomen, depende el avance o el retroceso del PLC, como organización política, por lo que deben estar abiertos a escuchar lo que expresan las bases liberales, y no sólo los lineamientos de la dirigencia, a quienes criticó de hacer mal al considerarse indispensables.
“Parecería que algunos están atrapados entre no hacer nada y mantener el status quo o aceptar los peligros de la acción para corregir así las causas que han ocasionado las disidencias políticas y la desunión”, reiteró Montealegre.
Dijo a los convencionales liberales que a ellos “les corresponderá tomar la decisión de escoger entre lo que verdaderamente les dicte su conciencia o escoger lo que les dicte una amistad”, en alusión a los nexos con el ex presidente Arnoldo Alemán.
Instó a los convencionales a tomar con sentido de urgencia y sin condiciones, las medidas para impulsar los cambios necesarios y hacer del PLC una organización política democrática que derive en el restablecimiento de la tranquilidad.
Una de las principales demandas, es que en la Gran Convención se vote a favor de la realización de elecciones primarias internas, que sean transparentes, competitivas y donde se permita la observación de personas que aseguren el respeto de la voluntad de las bases, para eliminar las imposiciones y los dedazos.
Montealegre apeló a los convencionales a no permitir que se reformen los estatutos con el objetivo de impedir una sana competencia entre los precandidatos para elecciones a cargos públicos, recordándoles que ser liberales, significa ser libres.
“Yo comprendo muy bien que el ejercicio de la política es un compromiso entre los ideales, el partido, las aspiraciones, pero no tengan miedo, tienen que actuar con convicción, hermanos convencionales, escuchen lo que esta reunión les está diciendo su pueblo”, precisó el candidato presidencial.
La diputada Jamileth Bonilla, otra de las disidentes de la línea del PLC, ve posible que el mensaje de Montealegre tenga eco en los convencionales y puedan salir sorpresas el día de la Gran Convención.
Dijo que el llamado que hace no sólo el movimiento de Montealegre, sino de los partidos de ideología liberal que participaron ayer en la actividad partidaria, va a incidir, ya que de su decisión depende si el PLC se convierte en una organización política incluyente o excluyente, o si se prepara para ganar las elecciones o conceder más cuotas de poder a los que una vez fueron sus adversarios políticos como son los sandinistas.
La diputada María Eugenia Sequeira destacó que Montealegre, después de ser declarado “non grato” por la cúpula liberal ha trabajado por levantar la bandera del liberalismo y sus principios.
“Hemos sido testigos de cómo han querido ultrajarlo, hemos sido testigos en los medios de comunicación cómo le han cerrado las puertas en montones de lugares por órdenes de allá arriba, pues hoy cúpula liberal, escuchen bien este pueblo nicaragüense, liberal que ama la democracia”, intervino Sequeira.
Montealegre no descarta que la alianza que impulsan y a la que se pueden sumar otros partidos políticos, alcance una mayoría absoluta en la Asamblea Nacional de al menos 60 escaños, y así evitar confrontaciones políticas, como la que afecta actualmente a Nicaragua, que amenaza la institucionalidad del país.
“La grave crisis institucional que hoy vivimos es penosa e inaceptable. Cómo es posible que hoy nos peleemos porque tenemos dos Constituciones. Esto es un ejemplo vivo de las arbitrariedades y de los abusos de poder”, opinó Montealegre.
Aprovechó para solicitarle a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que tomen una decisión correcta y declaren inconstitucionales las reformas a la Carta Magna que permita una salida democrática a la crisis.
En la actividad estuvo presente Chelita Zelaya de Lacayo y José Santos Zelaya, nieta y bisnieto, respectivamente, del general José Santos Zelaya, considerado Padre del Liberalismo.
También asistieron delegados del Partido Conservador y de Camino Cristiano, quienes señalaron que estaban ahí en solidaridad al movimiento Vamos con Eduardo, ante los obstáculos que enfrenta Montealegre a lo interno de su partido, y que era prematuro referirse a una adhesión a la Alianza Liberal por Nicaragua, conformada ayer.