- Cada día trae nuevos detalles de extensa red de corrupción
AFP, EFE
SAO PAULO.- Un golpe a la credibilidad sufrió el fin de semana el gobernante Partido de los Trabajadores (PT), tras conocerse que tuvo vínculos financieros con un publicista acusado de corrupción, dificultándole más la situación al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien intenta fortalecer su fragilizada base aliada con una inminente reforma ministerial.
El gobernante Partido de los Trabajadores (PT) admitió que recibió aval financiero de un empresario investigado por supuesto enriquecimiento ilícito con dinero público en Brasil, tras denuncias de la prensa.
El PT convocó para el martes una reunión de emergencia de su Ejecutivo Nacional, cuyos más altos cargos están bajo cuestionamiento después de que el sábado la revista Veja divulgara la existencia de un préstamo de 2.4 millones de reales (un millón de dólares al cambio actual), avalado por el publicista Marcos Valerio Fernandes, quien está en el epicentro de las denuncias de corrupción que acosan al partido.
Tras esa revelación, la crisis “empeoró mucho, porque ahora involucra al PT directamente, mostrando que el vínculo del partido con Marcos Valerio era antiguo y estrecho”, afirmó el domingo a la AFP el analista David Fleischer, profesor de la Universidad de Brasilia.
“El préstamo en sí no es un problema, pero sí lo es quien firma y paga, y en este caso es una persona que tiene contratos (de publicidad) con el Gobierno (sus empresas públicas), lo que muestra una relación como mínimo viciada”, añadió.
Para el analista, se agrava el riesgo de contagio al Gobierno, porque ahora serán investigados con lupa todos los contratos de empresas estatales.
Valerio se convirtió en el centro de las investigaciones sobre corrupción instaladas en el Congreso, después de que el diputado Roberto Jefferson (ex presidente del Partido Trabalhista Brasileño, PTB, aliado del Gobierno) denunciara que este publicista, de quien se están revelando millonarias transacciones, intermediaba mensualidades a parlamentarios, presuntamente pagadas por el PT a cambio de apoyo político.
Valerio “nunca dio avales (financieros) al PT”, había asegurado el presidente del partido, José Genoino.
Tuvo que desmentirse el sábado, ante la evidencia de Veja, y por primera vez, desde el inicio de la crisis, Genoino volcó las culpas en su tesorero, Delubio Soares, al que había defendido a ultranza hasta la fecha: “Di una información equivocada porque recibí de la Secretaría de Finanzas (tesorería del PT) la información de que Marcos Valerio no había dado avales”.
Soares reconoció la noche del sábado que el préstamo de febrero del 2003 (un mes después de la investidura de Lula) existió y contó con el aval de Genoino, del tesorero y del publicista, que además pagó una parcela de intereses. Soares lo justificó diciendo que el banco había pedido un avalador con respaldo económico y que como tal pagó cuando el PT no pudo.
Según otras denuncias publicadas por la prensa, entre 1997 y 2004 la fortuna personal de Fernandes creció 60 veces y pasó desde 230,000 reales a 14 millones de reales (unos cinco millones de dólares).
ALA RADICAL PESCA EN RÍO REVUELTO
Las corrientes de izquierda del partido, que están ganando espacio con la crisis, reclaman desde hace semanas la dimisión del tesorero del PT, Delubio Soares y del secretario general, Silvio Pereira, para preservar al partido.
Esa cúpula del partido es la que le garantiza la fidelidad absoluta del PT al gobierno de Lula, ya que las facciones izquierdistas reclaman que el mandatario acabe con la política económica ortodoxa y con las alianzas de centro.
La crisis le pone las cosas difíciles al Gobierno, aunque éste ha conseguido blindarse hasta el momento.
“Hasta ahora nada indica que el presidente Lula tenga directamente algo que ver”, pero con la amplitud de las denuncias “aumenta” su responsabilidad, afirmó este domingo el ex presidente socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso en un editorial en el diario Globo. Días antes sugirió que Lula debería renunciar a la reelección en 2006.
Lula afirmó el sábado: “Seremos implacables, con adversarios y con aliados que piensen que pueden continuar utilizando el dinero público para hacerse ricos”.
“IZQUIERDA VEGETARIANA”
El escritor y ensayista colombiano Plinio Apuleyo Mendoza sostuvo en declaraciones al diario peruano El Comercio, publicadas el domingo, que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pertenece a la izquierda “vegetariana”, que no impugna la economía de mercado, tiene una política social y es una alternativa. Señaló que “Lula es vegetariano”, y que no sabía que el mandatario brasileño iba a encontrar una vía sensata, sin impugnar la economía de mercado.