Arcadio Xavier Arana [email protected]
Michael Jackson, cantante de pop, fue procesado y absuelto por un jurado compuesto por doce personas, de los diez cargos que se le imputaban, los que comprendían asociación ilícita con secuestro, privación ilegal de libertad y extorsión, consumo de alcohol, abuso sexual, todos de un menor, entre otros.
El fiscal del caso, Tom Snedidon, dijo que el veredicto de inocencia de los diez cargos que se le imputaban a Jackson se debió al factor “fama”, es decir a la popularidad que goza el cantante. En cambio el portavoz del jurado dijo que su veredicto de absolución se debió a la duda razonable, que percibieron los sentidos de los miembros del mismo, de esa duda se valió la defensa para sacarle provecho en sus intervenciones.
Las diez primeras enmiendas (Bill of Rights) fueron ratificadas el 15 de diciembre de 1791 por el Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica. La enmienda seis es la garantía de que todo procesado tiene derecho a ser juzgado rápidamente y en público por un jurado imparcial de Distrito y Estado, en el que supuestamente se haya cometido el delito, así como de darle conocer a la persona de la naturaleza y causa de la acusación, de que se le caree, es decir que se enfrente con los testigos, que depongan en su contra, esto es parte de la contradicción de un juicio, que tenga derecho a presentar pruebas a su favor y la ayuda de un abogado que lo defienda.
Todo esto se dio en el proceso de Jackson. La defensa, en el transcurso del proceso, observó que nació una duda razonable, la cual aprovechó para insertársela al jurado.
¿Qué es la duda razonable? Éste es un principio, diferente a la presunción de inocencia. El principio de inocencia lo recogen casi todos los ordenamientos procesales penales de corte democrático. El origen de esta garantía es la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, producto de la Revolución Francesa de 1789, en la que toda persona se considera inocente hasta que no se demuestre su culpabilidad, porque la misma lógica nos dice qué razón tendría que alguien se le considerara culpable y fuera a juicio.
Es un derecho fundamental. La presunción de inocencia nos dice que si en el juicio no existió prueba que incriminara al acusado, se tendrá que declarar inocente. En cambio, la duda razonable es dirigida al jurado y jueces, como regla interpretativa, para decidir en aquellas causas, en las que se practicó la etapa probatoria en el juicio, pero quedaron dudas en lo que dijeron los testigos u otras pruebas presentadas y esas dudas acarrean como consecuencia la declaración de inocencia del procesado.
La presunción de inocencia también existe cuando se practicó alguna prueba, pero ésta fue realizada contraviniendo preceptos constitucionales y legales. La duda razonable también opera cuando se presentan pruebas por la parte acusadora y otras pruebas por la parte acusada, lo que acarrea alguna duda razonable y esto es también inocencia. Ése fue el caso de Michael Jackson: la duda razonable.
El autor es abogado, con estudios de derecho comparado, Estados Unidos.