- El Salvador se declara en alerta
Wilder Pérez [email protected]
La onda tropical número 17 no causó daños en el territorio nicaragüense, pero la historia podría ser distinta para El Salvador, porque ayer al mediodía se transformó en un centro de baja presión, que es la antesala de una tormenta tropical.
La onda pasó sin trascendencia sobre Nicaragua, pero al ubicarse en el océano Pacífico, al sur del istmo de Tehuantepec, México, ascendió a centro de baja presión, lo que debe provocar lluvias intermitentes en El Salvador y en las regiones norte y occidente de Nicaragua.
Así lo explicó el meteorólogo Javier Jiménez, del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), tras conocer la alerta de lluvias de El Salvador.
Jiménez dijo que ayer, el centro de baja presión empezaba a circular en contra de las manecillas del reloj, “lo cual genera vientos del suroeste para Centroamérica, esto permitirá probablemente que en las próximas horas se active la zona de convergencia intertropical costera al litoral pacífico, y nos afecte con humedad acompañada de lluvias intermitentes”.
El temor de El Salvador está en que sus suelos están saturados de agua, al punto que el fin de semana, los deslaves e inundaciones provocaron 36 muertos, dos desaparecidos y miles de evacuados.
Esta experiencia no es extraña para Nicaragua, por lo que Jiménez aseguró que el Ineter mantendrá su vigilancia, aún cuando las probabilidades de un huracán hasta ayer eran mínimas.