Silvio Vega Noguera
El comandante sandinista Carlos Núñez (q.e.p.d.), fue entrevistado en enero de 1985 al asumir el cargo de Presidente de la Asamblea Nacional, al tomar posesión el gobierno electo en los comicios del 4 de noviembre de 1984. En aquella ocasión la Asamblea Nacional fue constituida para elaborar una Constitución a la medida del Frente Sandinista, aunque el decreto convocando a elecciones no lo mencionara.
En la entrevista dijo el comandante Núñez: “Vamos paso a paso, metro a metro, cuadra a cuadra, kilómetro a kilómetro, no nos enredemos en discusiones dogmáticas buscando las soluciones del año dos mil cuando tenemos a 1985 en frente”. Palabras proféticas del comandante. A estas alturas, año 2005, el poder de mando del FSLN es tal que tiene controlado el Poder Judicial, el Poder Electoral y el Poder Legislativo.
Más adelante en la entrevista, el comandante Núñez, refiriéndose a la conformación de la Asamblea Nacional que también tuvo el carácter de constituyente dice: “Sólo el Frente Sandinista pudo concebir un Parlamento de esta forma obteniendo la garantía y la confianza que aunque en su papeleta vayan sandinistas y no sandinistas la justeza de su casa revolucionaria siempre se impondrá en las decisiones fundamentales”.
Por supuesto esto fue posible porque en el Parlamento el FSLN tenía el 60 por ciento y el 40 por ciento los otros partidos que participaron en dichas elecciones. Actualmente en el Parlamento el FSLN cuenta con el apoyo del PLC dominando con una mayoría abrumadora las decisiones que el Parlamento debe tomar con respecto a las leyes y decretos que dictan. Situación que han obtenido gracias al pacto entre los dos partidos mayoritarios de Nicaragua.
Continúa diciendo el comandante Núñez: “La Constitución Política de un país es un acto estratégico, y para nosotros más que las propias elecciones, consideradas como la antesala de ese paso estratégico, la tarea histórica es elaborar la primera Constitución Política del país”. Dice el entrevistador: “Para el comandante Núñez, el FSLN considera que una Constitución Política es la definición conceptual del Estado revolucionario, que podría ser la parte más polémica”. Y sigue diciendo el comandante Núñez: “Donde estarán de manifiesto las diferentes corrientes del espectro político de las ideas o del pensamiento político expresado en Nicaragua y donde los partidos intentarán dejar impresa su huella”. Y agrega: “Cómo se organiza el Estado Revolucionario para cumplir la gestión que le corresponde, y además la otra parte que podríamos definirla como los derechos fundamentales de los nicaragüenses, tanto individuales como políticos”.
Como podemos ver, en aquella ocasión utilizaron a los partidos políticos participantes en la Asamblea como garantes de la Constitución Política que todos conocemos.
Actualmente ellos pretenden unificar a pequeños partidos políticos que hay en Nicaragua en un bloque opositor que en este caso sería alrededor de Herty Lewites, sandinistas militantes del partido FSLN, ex diputado en 1985, ex alcalde sandinista de Managua, ficha de Daniel Ortega quien le ha encomendado la tarea de atraer a esos partidos en una mitad aparente contraria al sandinismo, pero que realmente persigue un propósito: el de servir de garantes en la elaboración de la nueva constitución a la medida del FSLN tal como sucedió en 1985.
El autor es directivo departamental de Carazo, del Partido Conservador.