- La coloca en 3.25 por ciento
AFP
WASHINGTON.- La Reserva Federal Estadounidense (FED) aumentó ayer su tasa directriz en un cuarto de punto porcentual, a 3.25 por ciento, subrayando que podría continuar con el incremento de las tasas “a un ritmo moderado”.
La decisión, adoptada por unanimidad, corresponde a lo esperado por los analistas, que preveían esta novena alza consecutiva de 0.25 puntos porcentuales en la tasa interbancaria de la FED (Fed funds).
La FED comenzó a aumentar sus tasas el 30 de junio del 2004 y desde entonces las ha incrementado en un cuarto de punto en cada una de sus reuniones.
En 3.25 por ciento, la principal tasa estadounidense, está así muy por encima de la europea, fijada en dos por ciento desde hace ya dos años.
La brecha podría incrementarse aún más en los próximos meses, sobre todo si el Banco Central Europeo (BCE) decide —como se le solicita desde hace tiempo— bajar sus tasas para otorgarle más dinamismo al crecimiento.
Por su parte, la FED no terminó su ciclo de alza, como dio a entender el jueves en un comunicado que retoma las grandes líneas de sus textos anteriores.
Una vez más, el Banco Central estimó que podría abandonar su política monetaria de tasas bajas “a un ritmo moderado” y juzgó que incluso tras el alza a 3.25 por ciento, su política monetaria sigue siendo de tasas bajas teniendo en cuenta la situación económica.
“El comunicado no brinda informaciones nuevas sobre el ritmo de ajuste monetario en los próximos meses”, estimó Marie-Pierre Ripert, de Ixis CIB, añadiendo que “la FED continuará aumentando sus tasas”.
“Prevemos que la Fed funds llegará a 3.75 por ciento dentro de seis meses”, aseguró la analista.
El Banco Central se mostró bastante sereno sobre el crecimiento económico.
“Aunque los precios de la energía hayan seguido aumentando, el crecimiento sigue siendo sólido y las condiciones siguen mejorando gradualmente en el mercado laboral”, aseguró.
La FED estimó además que “las presiones sobre la inflación siguen siendo altas”, pero que “las expectativas a largo plazo se mantienen contenidas”.
Hay una ligera modificación en relación a la reunión anterior, ya que esta vez la FED ya no menciona los efectos negativos de la disparada de los precios de la energía: ya no indica que eso ayudó a contener el consumo, ni que las empresas logran trasladar cada vez más a sus clientes una parte de la factura energética.
El Banco Central se preocupó por precisar también que adoptará las decisiones necesarias para mantener la estabilidad de los precios si cambian las perspectivas económicas.
El economista de Merrill Lynch, David Rosenberg, predijo por su parte que el comité realizará su última alza de las tasas en su próxima reunión del 9 de agosto, llevándola a 3.50 por ciento.