- La caoba y el pino son cada vez más populares en el mobiliario
Es cierto. Son hermosos. Pero es preocupante pensar que con el tiempo puedan cambiar. Los muebles de madera, requieren —al igual que otros bienes muy preciados— cuidados y mantenimiento; de lo contrario, su apariencia se desgasta.
Debido a la popularidad que han ganado los muebles de pino, consultamos a una experta en mobiliario de este tipo. María Auxiliadora Pacheco, propietaria de La Casa del Pino, tiene nueve años de comercializar muebles de pino, afirma que aunque en otros tiempos ese tipo de madera era considerada “la pariente pobre” en el mobiliario, esa mentalidad ha cambiado.
“Desde hace cinco años, la gente se ha familiarizado con la madera de pino”, afirma Pacheco.
Según Pacheco, las personas han comprendido que el pino no es una madera barata y que con los cuidados adecuados, pueden ser muebles que duren muchos años.
Entre las ventajas de los muebles de pino, destaca que permiten dar amplitud a los espacios, debido a la claridad de la madera, también aportan un aire de limpieza que lo hace acogedor. “Para mí el pino es una madera preciosa”, dice.
CUIDADOS DEL PINO
Cada dos años, es conveniente aplicarle a los muebles, un tratamiento de revestimiento. Consiste en lijar el mueble y darle un baño de barniz. “De lo contrario, la madera se va poniendo opaca y se puede rajar, provocando que el mueble se vea viejo”, advierte la experta en muebles de pino. También señala que nunca se deben limpiar con utensilios húmedos.
MUEBLES DE CAOBA
Entre las cualidades de la caoba destaca que debido a que es una madera cada vez más escasa, un mueble de caoba se convierte en un bien heredable.
Además, ese tipo de madera es una joya para los empresarios del mobiliario, ya que es muy versátil y flexible, permite hacer curvas que con otras maderas es imposible lograr, asegura Erika Umaña, de atención al cliente en El Portal.
“La caoba tiene un color parejo, no tiene nudos y es una madera muy flexible”, afirma.
Umaña destaca que los muebles de caoba fabricados en Nicaragua tienen gran acogida en zonas como Chicago y Nueva York.
CUIDADOS
Cada tres meses es conveniente lijarlos, darles un baño de barniz —si tienen su color natural— y aplicar protector de humedad.