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La muerte de una mesera, cuyo cuerpo agonizante fue encontrado hace cinco meses frente a la empresa Parmalat, en Carretera Norte, aparentemente quedará en el misterio.
La Policía no cuenta con la información que le lleve al esclarecimiento del caso, ahora tipificado como homicidio culposo.
Aunque las autoridades concluyeron que María Elena Calero Navarrete, de 34 años, murió a causa de un accidente de tránsito, desconocen la marca del vehículo o las placas del mismo que la habría arrollado, así como la identidad del conductor.
Al inicio de las investigaciones, las autoridades no descartaron la posibilidad de que cambiara el informe del forense que determinó desde el mismo momento del hallazgo, que la muerte de Calero Navarrete fue por accidente de tránsito.
Desde un inicio se sospechó que hubo mano criminal, pues hasta se corrió el rumor de que había testigos que indicaron haber escuchado que la joven mujer había sido lanzada desde un vehículo en marcha.
El jefe del Distrito Cuatro, comisionado Juan Ruiz, refirió que la conclusión del Instituto de Medicina Legal fue que se trató de un homicidio culposo.
La joven mujer falleció un día después que una ambulancia de la Cruz Roja Nicaragüense la auxilió en la Carretera Norte y la trasladó al Hospital Antonio Lenín Fonseca.
“Las investigaciones no arrojaron mayores datos, Medicina Legal nos confirmó que se trataba de un accidente de tránsito”, manifestó el jefe policial.
Hasta ayer la Policía no determinaba, sin embargo, qué conductor provocó ese accidente automovilístico.
SOSPECHARON DE MANO CRIMINAL
Calero Navarrete trabajaba como mesera en un bar ubicado cerca de La Subasta, de donde fue vista salir a eso de las 2:30 a.m. del sábado, para abordar un taxi, color opalina, rumbo al barrio San Luis.
Extrañamente, una hora después la mujer apareció en el sector de la Carretera Norte, todavía con vida, pero con el cuerpo destrozado.
En ese momento sus familiares aseguraron que la mujer fue encontrada con señales de haber sido salvajemente golpeada y lanzada en el sitio donde fue hallada.
El cuerpo presentaba fracturas en el cráneo que dejaron expuesta parte de su masa encefálica, ocho costillas rotas, el tórax, pulmones e hígado desbaratados, lo que dio pie a sus familiares a pensar, en ese entonces, que hubo mano criminal de por medio.
El dictamen del forense señala como causa directa, shock mixto y como causa intermedia, trauma cerrado de tórax.
Pocos días después de la muerte, se conoció una versión no confirmada por la Policía, la cual indicaba que uno de los acompañantes de la mesera habría ordenado a otro: “Volá a esa hija de p… allí”.
Estas afirmaciones aparentemente fueron escuchadas en boca de un supuesto testigo, que nunca fue localizado por las autoridades policiales que investigaban el caso.