Carol Munguía yElízabeth Romero
Un informe preliminar de los especialistas en Averías, Explosiones e Incendios (Avexis) del Laboratorio de Criminalística de la Policía Nacional, determinó que un recalentamiento en la batería provocó el incendio del vehículo placas 207-876, en que murió el segundo jefe de Seguridad Pública en Corinto, capitán Ignacio Javier Dávila.
El jefe de la Policía de Chinandega, comisionado mayor Aldo Sáenz, informó ayer que entre el miércoles y jueves esperan que esté listo el informe definitivo de parte de los especialistas de Avexis.
El funcionario policial refirió que, de acuerdo al informe preliminar, la causa de la muerte del jefe de Seguridad Pública en Corinto, fue accidental.
El jefe de Chinandega destacó que ese informe del Laboratorio de Criminalística coincide con el dictamen del forense en Chinandega, el cual indica que la muerte del capitán Dávila fue accidental.
El dictamen preliminar practicado al cuerpo totalmente carbonizado, señala que murió por asfixia, opinión que será confirmada o rechazada por patólogos forenses de Managua.
Los familiares pidieron que el cuerpo fuese sometido a una autopsia para descartar si hubo otra causa en la muerte del jefe policial.
El sepelio estaba previsto a realizarse a las 8:00 a.m. de ayer, en León. Sin embargo los familiares dispusieron trasladar el cuerpo de su deudo al Instituto de Medicina Legal, en Managua, para que en esa institución se le practicara la autopsia, ante las dudas de que en su muerte haya habido mano criminal.
Consultado Sáenz sobre el particular, consideró que los familiares del fallecido están en su derecho de buscar una ampliación sobre el informe del forense de Chinandega, que les permita tener una mayor claridad sobre las causas de la muerte del policía.
Dávila murió calcinado al incendiarse su vehículo la madrugada del sábado, cuando el ahora occiso y su inseparable compañero Víctor Hernández, salieron de un bar en el Puerto de Corinto con rumbo a Chinandega.
“Él encendió un cigarro y yo iba de copiloto. Él me dijo que se detendría para descansar y yo me quedé dormido”, reza la declaración de Hernández.
En su testimonio, Hernández destacó que: “El humo me despertó y mi brazo se me quemaba, salí corriendo y luego vi que el vehículo explotó”.
Se conoció que Hernández ha mantenido la versión que ofreció desde un inicio que los peritos empezaron las averiguaciones en el sitio de la tragedia.
Sáenz indicó que de acuerdo con la investigación preliminar que ha realizado esa institución, el vehículo en el cual viajaba Dávila fue estacionado en la carretera, donde supuestamente decidió trasladarse a la parte trasera a del mismo para descansar.
Posteriormente ocurrió el siniestro que impidió a Dávila salir del vehículo.Sáenz dijo que según las pesquisas, el incendio ocurrió de forma rápida, lo que impidió que alguien lo pudiera auxiliar.
El siniestro ocurrió cerca de la entrada de la finca El Ensayo, carretera Chinandega-Corinto, los campesinos que habitan en las cercanías relataron que únicamente pudieron observar las largas lenguas de fuego que salían del sitio donde ocurrió la tragedia.
Según los vecinos, que cuando acudieron los bomberos al lugar, no había nada que hacer pues el vehículo Nissan gris ya se había convertido en chatarra.