- Mandatario salvadoreño es el primer presidente latino recibido por Benedicto XVI
AFP y AP
CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Benedicto XVI recibió al Presidente de El Salvador, Antonio Saca, ayer en audiencia privada. Ambos conversaron sobre los problemas del continente y la necesidad de evitar la instrumentalización de la figura del asesinado monseñor Oscar Arnulfo Romero.
El primer encuentro privado del primer pontífice alemán de la era moderna, elegido el pasado 19 de abril, con un Presidente latinoamericano, fue marcado por el largo tiempo concedido (media hora) a uno de los dirigentes del continente más católico del mundo.
El mandatario centroamericano se declaró muy satisfecho por la larga y cordial audiencia, ya que cuando recibe a Jefes de Estado por lo general duran entre diez y quince minutos. “Me siento muy halagado por el tiempo que me dispensó”, dijo.
“Tuvimos una larga conversación sobre temas muy diferentes, me manifestó su preocupación por la situación de América Latina y hablamos del proceso de canonización de monseñor Romero, que no debe ser instrumentalizado”, contó a la prensa el Presidente centroamericano al término de la audiencia en el Vaticano.
PAPA SALUDÓ EN ESPAÑOL
El mandatario centroamericano y su comitiva de 12 personas fueron recibidos en el palacio apostólico por un pique de honor de la Guardia Suiza. Luego, el Presidente fue conducido a la biblioteca privada del Papa, donde tuvo lugar el encuentro.
Benedicto XVI, lo saludó en español en forma muy cordial. La reunión a puerta cerrada se desarrolló en español o italiano y entre los temas estuvo la beatificación de monseñor Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo de San Salvador, asesinado en 1980 cuando oficiaba misa.
“Hablamos del proceso de canonización de monseñor Romero, que sigue su curso normal. Estaba de acuerdo con que no debe ser instrumentalizado políticamente, como ha ocurrido en los últimos años”, aseguró Saca.
“Me sorprendió cómo estaba empapado de la realidad de mi país, de la transformación de la guerra en la paz, un ejemplo para el mundo. Estaba empapado de todo y hasta de mi historia personal”, expresó el presidente Antonio Saca, quien en su infancia fue monaguillo de monseñor Romero.
AMÉRICA LATINA ES MUY IMPORTANTE
El mandatario salvadoreño Antonio Saca, le regaló al Papa Benedicto XVI, un libro de fotografías de El Salvador y un cuadro de un pueblo típico de su país, mientras el Pontífice le dio las medallas del Pontificado.
El Presidente salvadoreño, el primero en ser recibido por el pontífice, dijo a un grupo de periodistas que invitó oficialmente al Papa a visitar su país.
“Me dijo que lo tomará muy en cuenta, que está revisando su agenda, que sabe que América Latina es muy importante, que le dará mucha importancia, no sólo por los mil millones de católicos”, detalló.
Antonio Saca le expresó el deseo del pueblo salvadoreño por tener un cardenal cuando se amplíe el cuerpo cardenalicio.
El Presidente salvadoreño dijo que tener un cardenal en ese país centroamericano “sería muy importante porque no hemos tenido nunca un cardenal”.
UTILIZACIÓN POLÍTICA
Antonio Saca, Presidente de El Salvador, expresó que el Pontífice está consciente que monseñor Romero, quien fue asesinado por un francotirador mientras oficiaba misa, fue un hombre de paz, de diálogo y que hay que dejar que su causa de beatificación camine, pero también está consciente que ha sido utilizado políticamente, a lo cual él se opone, como se opone toda la Iglesia.