ACAN-EFE
TEGUCIGALPA.- Los presidentes de Colombia y Chile, Álvaro Uribe y Ricardo Lagos, y el secretario de la OEA, José Miguel Insulza, están invitados a la Cumbre Centroamérica y México que se celebrará en Honduras el 29 y el 30 de junio, se informó ayer.
Una portavoz de la Cancillería de Honduras dijo a ACAN-EFE que hasta ahora solamente los presidentes de Centroamérica y el de México, Vicente Fox, han confirmado su asistencia a la cita, que se celebrará en Tegucigalpa.
También se espera la participación del Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, y el Primer Ministro de Belice, Said Musa, como miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).
Colombia ha sido invitada a la Cumbre por el interés de ese país de ser miembro del Plan Puebla Panamá (PPP), que México impulsa con Centroamérica desde hace cinco años.
CHILE Y COLOMBIA NO HAN CONFIRMADO
La fuente que conversó con ACAN-EFE dijo que los presidentes de Colombia y Chile no han confirmado su asistencia a la reunión de Tegucigalpa, que se enmarcará en el mecanismo “Tuxtla Gutiérrez” entre México y Centroamérica y el SICA, para analizar asuntos de interés regional como pandillas, terrorismo y narcotráfico.
Según la agenda preliminar, el día 29 los presidentes harán una revisión del mecanismo “Tuxtla Gutiérrez”.
El día 30 de junio, los presidentes lo dedicarán al Sistema de la Integración Centroamericana, y entre otros asuntos, analizarán el problema de las maras (pandillas), el tráfico ilegal de personas, el narcotráfico y el terrorismo, temas que además son de interés para México y Estados Unidos.
El Gobierno de EE.UU., incluso, ha sido invitado a la reunión de Tegucigalpa, sin que hasta ahora se conozca si Washington enviará a un representante.
ANALIZARÁN PROBLEMAS DE SEGURIDAD REGIONAL
Además, los presidentes centroamericanos conocerán un informe de sus ministros de Defensa, Seguridad y Gobernación, de la reunión extraordinaria que celebraron esta semana en Tegucigalpa, para continuar con el proceso de fortalecimiento y creación de las “Fuerzas de Respuesta Rápida a las amenazas emergentes” en la región.
Ese mecanismo surgió en enero de 1991, cuando los presidentes de Centroamérica y México se reunieron en la ciudad mexicana del mimo nombre, en el Estado de Chiapas, para consolidar la paz, la democracia y el desarrollo en la región centroamericana, tras una década de conflictos armados.