- Tema de supuestos “cañonazos” ante comisión parlamentaria
Jorge Svartzman AFP
BRASILIA.- El presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció el lunes que quiere “aprovechar” las denuncias sobre corrupción, que generaron la peor crisis política de su gestión, para demostrar su compromiso de luchar contra ese flagelo, en vísperas de lo que puede ser un “martes negro” para su Gobierno.
“Me gustaría (…) que aprovechemos este momento para hacer lo que tiene que hacerse en Brasil, porque precisamos mostrarle a la sociedad brasileña que es posible acabar con la corrupción”, afirmó Lula en su programa quincenal de radio “Café con el Presidente”.
“En lo que atañe al Poder Ejecutivo, no dejaremos piedra sobre piedra, vamos a investigar”, afirmó el mandatario, que la semana pasada ya dijo que estaba decidido a “cortar en la propia carne” para extirpar la corrupción.
LAS ACUSACIONES
Esas declaraciones se dan en un clima político enrarecido por las denuncias de su aliado Roberto Jefferson, presidente del Partido Trabalhista Brasileño (PTB), contra el oficialista Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), al que acusó de comprar la fidelidad de varios diputados con pagos mensuales 12 mil dólares
Jefferson, que el domingo implicó en el caso al ministro jefe de gabinete y mano derecha de Lula, José Dirceu, se explicará este martes por la tarde ante una comisión de Ética de la Cámara de Diputados; esa comisión fue convocada por el Partido Progresista (PP, conservador) y el Partido Liberal (PL, derecha, del vicepresidente José Alencar), supuestos beneficiarios de los pagos.
Por la mañana, deben ser elegidos el presidente y el relator de la comisión parlamentaria que investiga un caso de sobornos en Correos, que habría contado con el aval de Jefferson.