Educación: médula del desarrollo

Migdonio Blandón B.*[email protected]

La educación es base medular del desarrollo y positivo crecimiento de los pueblos, por lo que para consolidarla positivamente, debe no sólo comenzar desde la infancia y darle el debido seguimiento por todos los medios posibles; siendo indispensable la colaboración de la ciudadanía consciente, que haciendo propio el lema de Eduquemos de: “La educación es tarea de todos”, haciéndolo entusiasta y enfáticamente se tendrían múltiples beneficios.

Aunque constitucionalmente al Estado le corresponde, entre otras cosas, de manera primordial, velar por la salud y la educación del pueblo a quien representa, cuando por especiales circunstancias el raquítico presupuesto nacional no ha sido ajustado de forma equitativa a las necesidades básicas, es imprescindible que todo el que tenga sentido de Patria, a medida de sus facultades, colabore por distintos medios con la educación.

Esta colaboración es y debe ser la base fundamental de la indispensable formación de la personalidad de cada sujeto, el que habiendo recibido la debida educación y preparación de hecho está capacitado para proyectarse según su propio criterio, en el determinado tiempo de vida que el Supremo Hacedor le depara, tiempo en el que dentro de la normalidad y diversidad cada quien con sus actuaciones puede hacerlo positivo o negativo.

Es lógico que para efectuar proyectos o cosas de utilidad, materiales y conocimientos deben ser de calidad indispensable para su realización, por lo que al ser los mismos de mala calidad, nada bueno se puede hacer. Para concretizar, aunque duela reconocerlo, una de las principales razones de pobreza y actuales desafueros es la deficiente enseñanza que con raras excepciones se da en nuestro país, ¿Falta de presupuesto? También algo más.

Gran parte del presupuesto general estatal lo absorbe el seis por ciento universitario, en el que incluyen sin razón préstamos y donaciones, siendo todo ello exclusivo para las universidades, las que al ser autónomas, aún rechazando cantidad de bachilleres que no alcanzan la talla, de los que reciben, la mayoría de los que se gradúan, ya en la práctica de su profesión, también con raras excepciones, difícilmente les cuesta dar la talla.

En cuanto al mínimo presupuesto que recibe el Ministerio de Educación para la enseñanza primaria, reducido por la nómina ministerial y su ordinario control, sumado al mantenimiento de los centros escolares y el mísero salario de los maestros, la mayor parte de ellos dignos de mucho más, quedando muy poco para la enseñanza primaria, de lo que sin escrúpulos viven dañinos fantasmas, descubiertos por Auditoría según LA PRENSA .

Para tratar de resolver los problemas educacionales, hace más de un mes se integró el Foro Nacional de Educación. En reunión del 2 de junio corriente se expuso en general lo actuado y proyectado. El haberse constituido dicho Foro ya es un pequeño avance, pero al ampliarlo a varias mesas sobre distintos temas, se va diluyendo la primordial importancia que debe dársele para que al mejorar la educación salir del subdesarrollo.

Lo prioritario debe ser, en primer lugar, el financiamiento a la educación básica que proporcione el realce necesario a la enseñanza primaria, sustancial para la calidad estudiantil e interesar a la iniciativa privada y a la ciudadanía en general a decidirse a colaborar en la educación, patrocinando grupos o personas, con la seguridad de que tal inversión daría provechosa compensación y sería además una cívica y loable contribución a la madre Patria. Que Dios nos ayude.

* El autor es miembro de Eduquemos

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