Alain Jean-RobertWASHINGTON/ AFP
La Policía federal estadounidense, el FBI, fracasó al menos cinco veces en sus intentos de detener preventivamente a dos terroristas involucrados en los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos, según un informe del inspector general del Departamento de Justicia, que acaba de ser desclasificado.
Según ese informe, fechado en noviembre de 2004, las autoridades estadounidenses hubieran podido detener, poco antes del 9/11, a Nawaf al-Hazmi y a Khalid al-Mihdar, dos de los terroristas que estaban a bordo del avión que se estrelló contra el Pentágono.
Pero el texto redactado por el general Glenn Fine destaca que “la investigación del FBI (sobre esos dos individuos) se realizó sin demasiada urgencia y no fue prioritaria”.
Varios informes de investigaciones sobre los ataques del 11 de septiembre ya habían señalado que ambos hombres, sospechosos de ser miembros de la organización terrorista Al Qaeda antes de los ataques sobre Nueva York y Washington, hubieran podido ser detenidos.
El informe del general Fine afirma, entre otras cosas, que un agente del FBI que desde enero de 2000 trabajaba con la célula antiterrorista de la CIA (servicios de inteligencia), poseía informaciones sobre los vínculos de Mihdar con Al Qaeda. Pero el informe lamenta que el superior jerárquico de este agente, miembro de la CIA, no autorizara transmitir esas informaciones al FBI.
El documento denuncia las trabas burocráticas y la falta de comunicación entre los diferentes servicios que frenaron la investigación sobre los dos sospechosos.
Se trata de un “fracaso significativo”, estima el reporte, del que más de 100 páginas, de las 371 que tiene en total, no fueron reveladas al público.
Mihdar y Hazmi, provistos de visas estadounidenses, pudieron instalarse en California (oeste) 19 meses antes de los ataques de septiembre.
Hacia finales de agosto de 2001, el FBI finalmente supo que los dos terroristas estaban en Estados Unidos. El 11 de septiembre, esta agencia buscaba a los dos hombres, pero no estaba “segura sobre el lugar en el que los podía encontrar”, indicó el informe.
En julio pasado, el reporte de la comisión de investigación especial del Congreso estadounidense sobre los atentados del 11 de septiembre ya había denunciado los vacíos en la lucha contra el terrorismo antes de los atentados contra el World Trade Center en Nueva York y el Pentágono en Washington.
Ese informe oficial indicó que los servicios de inteligencia estadounidense sabían a inicios de 2000 que Mihdar y Hazmi habían participado, a finales de 1999, de una reunión de Al-Qaida convocada en Malasia.
Pero el informe lamentó que esta información haya quedado guardada en los archivos de los servicios de inteligencia durante un año y medio.
La CIA, destacó la comisión de investigación del Congreso, no había otorgado los nombres de Mihdar y Hazmi a la lista de individuos en la mira por sus sospechosos vínculos con la organización terrorista.