Berna/EFE
Suiza se convirtió ayer en el primer país del mundo en aceptar, con el 58 por ciento de los sufragios favorables, un régimen jurídico que reconoce a las parejas homosexuales, y les otorga los mismos derechos y deberes que a un matrimonio heterosexual, pero no les permite la adopción de niños.
El 58.03 por ciento de los helvéticos dijeron “sí” al Pacto Civil de Solidaridad (Pac), una ley federal que permite el reconocimiento legal de las parejas homosexuales e implica tanto deberes como derechos, particularmente en el ámbito penal, fiscal, médico y de seguridad social.
Tras el “sí” masivo de ayer a esta consulta popular, esa ley será de aplicación en todo el país y los cantones (hay 700 parejas homosexuales censadas a ese nivel) que ya disponen de legislación propia al respecto, deberán adaptarla a la federal.
En contra de la aplicación de esta ley federal, están la Unión Democrática de Centro (UDC, derecha nacionalista), la Confederación Suiza de Obispos y las iglesias evangélicas protestantes, mientras que la Federación de Iglesias Protestantes la acepta.
En el Congreso suizo, la ley sobre registro de parejas de un mismo sexo ya fue aprobada por 118 votos contra 50 en el Consejo Nacional (Parlamento) y por 25 votos sin oposición en el Consejo de Estados (Senado).
Para la Organización de Trabajadores Suizos (OTS), la aprobación ciudadana de esta ley “significa un ‘sí’ masivo y franco hacia una sociedad más justa y en consonancia con los tiempos. Es una señal fuerte para el futuro de nuestro país”.
En un comunicado difundido por la organización sindical helvética se señala que “desde hoy (ayer) las parejas de homosexuales en Suiza podrán vivir una relación duradera y reconocida jurídicamente, además de asumir derechos y deberes recíprocos”.
“Una sociedad liberal deja que sus ciudadanos lleven la vida que mejor les convenga. Ese es uno de los componentes de la libertad personal garantizada por la Constitución helvética”, añadió esa organización.
Conocido como Pac o Pacto Civil de Solidaridad, lo aprobado ayer por los suizos no equivale a un matrimonio, ya que contiene restricciones específicas para la adopción o la procreación asistida.
También se excluye la posibilidad de que el hijo biológico de uno de los miembros de la pareja sea adoptado por el otro, y en su texto se subraya que “esas parejas no pueden, por tanto, fundar una familia en el sentido estricto del término”.