- El presidente de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociación de Empresas Privadas emplaza a Abel Pacheco a mandar de una vez por todas a ratificación el Tratado ante el peligro de que Costa Rica pierda 140 mil empleos, privilegios comerciales y la oportunidad de entrar a nuevos nichos de mercados
Josué BravoCORRESPONSAL /COSTA RICA
La entrevista se retrasó unos minutos debido a su agitada agenda. Aunque contactar a Samuel Yankelewitz, presidente de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociación de Empresas Privadas (UCCAEP), fue mucho más fácil que obtener alguna reacción de los burócratas estatales de turno.
Desde su oficina —menos lujosa que la de algunos funcionarios públicos— ubicada en Yanber, empresa de su propiedad que se dedica a la producción de artículos plásticos, en el centro de esta capital, Yankelewitz atendió a LA PRENSA para explicar que el Tratado de Libre Comercio que Centroamérica y República Dominicana firmaron con Estados Unidos (DR-Cafta), es la única vía para que los países del área puedan salir del subdesarrollo.
Habla mucho pero sin utilizar conceptos técnicos. Por eso acude continuamente a su costarriqueñismo para criticar la ambigüedad del Gobierno en torno a este acuerdo comercial. A continuación un extracto de la entrevista concedida a LA PRENSA.
¿Qué importancia tiene el DR-Cafta para Costa Rica, considerada una de las economías más sólidas del istmo?
Ninguno de nuestros países pequeños puede darse el lujo de despreciar el mercado más importante del mundo que es Estados Unidos. ¿Qué significado tiene para nosotros? El más importante de todos es que no es un fin por sí mismo pero es un importante instrumento de desarrollo extraordinario para países pequeños como el nuestro.
La apertura de esos mercados significa mucha inversión viniendo para estos países. Significa muchas empresas nuevas en Costa Rica para exportar al mercado más importante del mundo, que a su vez trae creación de nuevos puestos de trabajo. Entonces trae más oportunidades de trabajar en mejores empresas, por decirlo de alguna manera y con salarios de mejor calidad de los que se pueden obtener hoy, cuando haya una competencia buena por el personal que hay en Centroamérica. No estar dentro de esto yo considero que es como suicidarse.
Yo no entiendo cómo aquí en mi país el actual Presidente (Abel Pacheco) no lo ha mandado (a discusión) al Congreso. No lo ha mandado y no existe a mi juicio una razón de peso o válida. Se está ligando primero con una reforma fiscal que nada tiene que ver, luego con un referéndum, luego se habló de una junta de notables. Si el actual Presidente no quiere mandarlo que lo diga con toda sinceridad: “Mire no quiero mandarlo y se acabó por cien mil razones”.
Pero de estar justificando de que no lo mando por esto y por el otro, porque los sindicatos dicen una cosa y porque nadie le ha demostrado que es muy bueno, esencialmente no es argumento para sostener un instrumento que al final del camino no es él quien va a decir esto, son 57 diputados de la Asamblea Legislativa los que van a tomar la decisión final. Entonces yo no entiendo porqué tener ese instrumento secuestrado en la Casa Presidencial.
Si este acuerdo comercial es realmente una puerta de oportunidades al mercado más importante del mundo ¿a qué se debe que hay mucha oposición?
La oposición la siguen haciendo gente que no conoce el Tratado, primero. Gente a la que le han vendido la idea que el tratado es malo para Centroamérica, gente a la que se le ha metido la idea de que los sectores agrícolas van a desaparecer. Yo, que tengo algún conocimiento de ese Tratado puedo asegurar que eso no es cierto. Al contrario muchos sectores van a encontrar nichos nuevos de mercados en Estados Unidos, principalmente productos étnicos que hay para la población americana, pero dentro de la población americana que no se nos olvide que hoy la minoría más grande de Estados Unidos no es la raza negra, somos los latinos. Hay 39 millones de latinos por 38 millones de negritos.
¿Qué significa eso? Hay un mercado de 39 millones de latinos que consumen al año 600 (mil millones) de dólares y son gente que quiere consumir plátanos de Costa Rica, maíz de Nicaragua, pupusas de El Salvador.
Entonces se va a encontrar un mercado étnico en estos países que tiene una capacidad de compra de (esa magnitud). Imagínese las oportunidades para los sectores agrícolas, los sectores de servicios, porque los norteamericanos no producen yuca en Miami, no producen mango en Chicago, no producen melones en Seattle. Todas esas cosas tienen que valorarlas estos países, por lo menos Costa Rica que es el que más lento va en esto, que se está alejando de una oportunidad que nos va a costar carísimo.
¿Comparte la opinión de qué áreas sensibles como el agro, las telecomunicaciones, seguridad social, la salud, incluso educación deben reforzarse antes que se ratifique el DR- Cafta?
No. Mire, si usted empieza a condicionar todos esos tipos de elementos aquí no hay tratado hasta dentro de 50 años. Educación es un asunto particular de cada nación. ¿Qué es lo que hay que hacer? Mejorar la educación por supuesto. ¿Infraestructura, que aquí en Costa Rica estamos con un problema? Es problema nuestro, no de los americanos. Por inútiles que somos para hacer las cosas en estos países. ¿Problemas de capacitación? Eso nada que ver con los americanos. Es problema nuestro. ¿Que nuestros gobernantes han sido en algunos casos descuidados? Pues sí han sido descuidados. ¿Que eso tiene un gran peso? Pues tiene un gran peso. ¿Que hay que hacer un gran trabajo? Pues claro que hay que hacer un gran trabajo.
Pero es peor quedarse afuera que estar adentro del mercado más importante del mundo. El mercado al cual todos los empresarios del mundo sueñan penetrar algún día. Más aún cuando (Costa Rica) exporta 3 mil 400 millones de dólares a ese mercado ya, con la iniciativa de la Cuenca del Caribe, pero esa iniciativa se acaba en el momento que hay un tratado.
Entonces imagínese el peligro que puede correr un país como Costa Rica con unas exportaciones con ese nivel a ese mercado. Yo sigo sin entender cómo la actual administración no ha puesto a despacho a la Asamblea Legislativa que es la que va a tomar la decisión final, este instrumento.
La ambigüedad del Presidente ha ido tan largo que incluso ya está convocando a una junta de notables para que le asesore de la viabilidad de este acuerdo.
Ya la junta de notables está integrada por un astronauta y ya quieren poner a una bailarina (costarricense) muy famosa en México, eso ya es mucha (broma). La empresa privada lo que siente es que sencillamente es una justificación más para atrasar el envío del Tratado, eso es todo.
¿Qué tan cierto es que si no ratifican este tratado se podrían perder miles de empleos?
Si no se aprueba el Tratado y quedamos afuera creo que de entrada podemos perder 140 mil empleos y en total se puede llegar a más de 400 mil en diversas áreas.
¿A dónde se va a exportar? Si usted tiene una fábrica con cien trabajadores y exporta ciento por ciento a los Estados Unidos, como hay muchas fábricas acá y se cierra el mercado ¿qué se va a hacer con los trabajadores? Ése es el problema. La pregunta que le hago a los políticos que no apoyan el tratado y no han podido contestar vamos a suponer que es el peor tratado del mundo. La pregunta que le hago a todos ¿cuál es la alternativa? Si la alternativa está en este mercadazo que es África, o Europa, o vamos a Brasil. No hay más que mirar a los Estados Unidos.
La reticencia de Costa Rica influye en la indecisión del Congreso norteamericano para que no se apruebe el DR-Cafta?
Yo sólo le digo una cosa. En el Congreso norteamericano puede haber discusiones y van a haber algunas polémicas y algunos sindicalistas van a decir que le van a quitar el trabajo a los norteamericanos, pero el Congreso norteamericano va a aprobar el tratado. Yo no tengo ninguna duda. En la historia democrática de los Estados Unidos desde 1776, nunca el Congreso ha rechazado un tratado.
DE ACUERDO CON REFORMA FISCAL
¿Cuál es su criterio sobre el proyecto de reforma fiscal? ¿Es realmente un complemento del DR-Cafta, como lo dice el Presidente?
No es un complemento. Es un plan fiscal para ordenar las finanzas públicas, para mejorar la recaudación, para que el Estado tenga más recursos, pero el Estado tiene que dejar la labor de duplicar, triplicar y cuadruplicar el gasto en las mismas áreas y ser más eficiente con la asignación de los recursos. Pero nada tiene que ver eso con el (DR-)Cafta. Es como mezclar el agua con el aceite.
El Presidente ha “vendido” la idea que quienes están más reticentes a esta reforma son los empresarios, hasta se atreve a decir que un DR-Cafta así como está negociado y sin una reforma fiscal se aumentará la brecha entre ricos y pobres
Eso es mentira.
Se dice que esta reforma es para que los ricos paguen como ricos y los pobres no paguen o paguen de acuerdo a su nivel.
En este proyecto lo que se discute no es que los ricos paguen como ricos y los pobres paguen como pobres. Sino que haya mejor recaudación fiscal, que haya más recursos para el Estado. Es cierto que el que menos tiene menos pague, el que más tiene pague más, es una reforma que en ese sentido va muy moderna desde el punto de vista político-tributario. Eso nada que ver y nada que ver, se lo señalo, entre eso y el (DR-) Cafta. El DR-Cafta es un instrumento de desarrollo que todas estas naciones necesitan desesperadamente para poder tener un posibilidad de salir del subdesarrollo.
¿Han intentado convencer de esto al Presidente?
Muchas veces ….pero siempre es el mismo mensaje de que mientras no pase la reforma fiscal, él no manda esto. Ya como la reforma fiscal tiene alguna posibilidad de que se apruebe, entonces dice que aunque pase la reforma fiscal no va a mandar el DR-Cafta. ¿Entonces para qué nos seguimos engañando en esto? Mejor que diga “mire, no lo voy a mandar (al Congreso) porque no quiero o porque me da la gana y se acabó”. Y nosotros vamos a ver qué hacemos.
¿QUIEN ES YANKELEWITZ?
Curiosamente a Samuel Yankelewitz no le gusta dar su edad. Tampoco lo incluye en su hoja de vida. Nació en San José, es padre de tres hijos y tiene nueve años de estar al frente de la UCCAEP.
Estudió Ingeniería Química en la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es presidente de Yanber, filial Costa Rica, pero su experiencia empresarial es muy amplia.
Ha dirigido empresas como International Poly Company, en Miami, Estados Unidos, Yanber Puerto Rico, Recyplast S.A., Costa Rica y West Indies Plastics LTD, en Dominicana.
Además fue fundador-director del banco Interfin, Costa Rica; fue maestro de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad de Costa Rica, entre 1963-1969, entre otros.