María José Uriarte [email protected]
Miembros de la comunidad cooperante respaldaron las acciones tomadas por el presidente Enrique Bolaños durante el período de vigencia del Decreto de Estado de Emergencia Económica, que ayer fue derogado al considerar que las causas que lo originaron ya fueron superadas.
La embajadora de Suecia, Eva Zetterberg, expresó que se sentía satisfecha con las declaraciones del mandatario, sin obviar que todavía existen muchos problemas a los que se les debe buscar una solución inmediata.
Agregó que están conscientes de que el alza de la tarifa de energía eléctrica, el aumento del combustible, son aspectos que afectan a los nicaragüenses, no obstante, espera que todas aquellas medidas adicionales que implemente el Ejecutivo, dirigidas a proteger a esos sectores más vulnerables, no tengan mayores repercusiones.
Para el encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos, Peter Brennan, el presidente Bolaños fue convincente en su discurso, al plantear las causas que lo obligaron a emitir el Decreto de Estado de Emergencia Económica, el que consideraba constitucional, legal y legítimo.
“La situación energética se estaba poniendo más y más complicada, y también la situación del programa del FMI estaba poniéndose más complicada, y no quedaba mucho tiempo, y esas son las responsabilidades de un Ejecutivo, tomar estas decisiones y hacer lo que se necesita para el desarrollo del país”, puntualizó el funcionario.
Fuentes políticas informaron que los donantes estarían ejerciendo presión sobre el Ejecutivo para que retorne a la mesa del diálogo nacional. En su mensaje a la nación, ayer, el presidente Bolaños reiteró su voluntad de participar en un “verdadero diálogo multilateral y nacional”, en el que se escuche a todos los partidos políticos con representación en la Asamblea Nacional y sociedad civil.
En este sentido, la embajadora Zetterberg manifestó que sí existe una presión de parte de la comunidad internacional para que se busque un acuerdo.
“Para nosotros lo importante es que la sociedad nicaragüense se ponga de acuerdo entre los diferentes poderes políticos, ahora hemos visto un paso del presidente (Bolaños) para solucionar la situación seria (programa con FMI y crisis energética) y vamos a ver en el futuro lo que pasa en el diálogo con la Asamblea Nacional”, comentó la diplomática.
El encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos refirió en tanto que el retorno del Ejecutivo al diálogo tripartito, es un aspecto que “deben decidir ellos” (Gobierno), pero que al juzgar lo expresado por el presidente Bolaños en su intervención, denotaba disponibilidad de participar en un diálogo.
PIDEN DIÁLOGO
“Y a nuestro parecer, creo que el diálogo es el más importante para la tranquilidad y para seguir adelante”, precisó Brennan.
La embajadora de Suecia reveló que desde hace tiempo, aunque no precisó cuánto, han solicitado un encuentro no sólo con el Gobierno sino también con representantes de la Asamblea Nacional, el que considera importante para explicar aspectos sobre el apoyo presupuestario y la necesidad de acuerdos permanentes, pero que todavía no se concreta.
Dijo que es lógico que la Asamblea Nacional trate de revertir las medidas impulsadas por el Gobierno, porque ese es el papel de ese Poder del Estado, el de discutir y criticar las diferentes decisiones del mandatario o del Gobierno como tal, no obstante, son ellos los que tienen la última palabra y habrá que esperar que van a decidir.
Es del criterio que no se puede apartar a la Asamblea Nacional de cualquier conversación, ya que representa al poder legítimo del pueblo nicaragüense.
Poco antes de conocerse la decisión del presidente Bolaños de derogar el Decreto de Estado de Emergencia, se conoció que estuvo reunido con los miembros del cuerpo diplomático.
FMI: UN BUEN PASO
El representante del Fondo Monetario Internacional (FMI), Humberto Arbulú, calificó de un buen paso, las medidas impulsadas por el Gobierno, y que con ello se destraba la posibilidad de reiniciar las negociaciones a la brevedad con ese organismo financiero.
Añadió que a pesar de que el peligro de no lograr un acuerdo con el FMI ha disminuido, se mantiene cierto riesgo, si los diputados de la Asamblea Nacional no aprueban las medidas estructurales propuestas por el presidente Enrique Bolaños.