Carlos Martínez Morán [email protected]
No se conocen todavía con exactitud las motivaciones que impulsaron a un grupo de muchachos de Puerto Cabezas a actuar de manera violenta en contra de un joven identificado como Tekuan Amaru Mejía Chang, la madrugada del pasado 29 de mayo.
El joven fue acuchillado por un grupo de supuestos pandilleros del barrio San Luis, de Puerto Cabezas, cuando regresaba a su casa de habitación en compañía de un amigo.
Minutos antes ambos habían estado en un concierto musical que se realizó en el estadio de la localidad.
Tekuan Amaru Mejía Chang, de 21 años, era integrante de la Comisión Antidrogas de Puerto Cabezas, en la que trabajó durante varios meses con mucha dedicación por la recuperación de los valores morales de la sociedad costeña y por mejores oportunidades para la juventud de ese lugar, aseguró Douglas Mendoza, de la Fundación Puntos de Encuentros.
Por este delito hay dos personas detenidas, pero todavía no se sabe con exactitud las causas que lo motivaron. Algunas versiones indican que al joven lo confundieron con otra persona con quien los presuntos pandilleros tienen rencillas personales.
Otra versión señala que un amigo del joven había tenido problemas con un miembro de la pandilla, y que por ese percance se desquitaron con él, indicó Mendoza.
PARTICIPÓ EN SEXTO SENTIDO
Días antes de su muerte el joven participó en la grabación de un capítulo de la serie Sexto Sentido TV, en Bilwi, donde su entusiasmo, aporte y responsabilidad fueron importantes para plasmar no sólo la realidad local, sino también los sueños y aspiraciones de la juventud costeña, indicó un tanto conmovida Arlen Centeno Guevara, realizadora de ese programa.
Agregó que en homenaje a sus aportes, dedicarán al ahora fallecido el capítulo número 42 de la serie Sexto Sentido, que se transmitirá el cinco de junio, por Canal 2 de televisión.
En una carta de condolencias, el colectivo de Puntos de Encuentro también manifiesta que el asesinato del joven Mejía Chang es producto de la inseguridad ciudadana que se vive en la Costa Caribe nicaragüense, originada por la extrema pobreza, la desigualdad social, el abandono, “fenómenos que ayudan al establecimiento de una cultura de violencia dentro de la juventud de esa región del país”.