- Culpan al avance de la frontera agrícola
Wilder Pérez [email protected]
El Bloque Forestal de Nicaragua, compuesto por al menos seis organizaciones madereras del país, se pronunció oficialmente en contra de la veda que pretende establecer el Gobierno, para proteger los bosques de Nicaragua.
Los empresarios expresaron en rueda de prensa, que su oposición a la veda consiste en que no son ellos los principales causantes de la desaparición de bosques nacionales, sino el avance de la frontera agrícola.
Los madereros insisten en que la veda no es la mejor solución cuando la ley forestal no está siendo bien aplicada, y que por el contrario, se estaría condenando a los bosques con esta medida.
“Aplicar una veda es como querer apagar un incendio echándole gasolina al fuego. En el caso de Nicaragua es un problema serio, la solución es integral, no una veda”, comentó Salvador Mayorga, vicepresidente de la Cámara Forestal de Nicaragua.
De la misma forma se expresó Pedro Silva, al decir que la solución llegará con la aplicación de reglas claras para el sector forestal y una mejor política para el segmento agropecuario, puesto que actualmente “mantener una vaca cuesta (derribar) 300 árboles”.
IMPACTO CALCULADO
Lolo Morales, uno de los madereros más fuertes del país, aseguró que de 18 millones de metros cúbicos de bosque que Nicaragua pierde anualmente, la industria formal, incluyendo a las Pyme, representan el tres por ciento, y que en términos económicos, el total representa 50 millones de dólares en pérdidas cada año.
El maderero Franklin Bordas incluso mencionó que incluyendo a los madereros ilegales la producción ronda los 500 mil metros cúbicos máximo, aunque este dato no se corresponde con el que presentó Morales del tres por ciento de 18 millones, cuyo cálculo suma 540 mil.
En la conferencia los madereros señalaron que la veda haría crecer el mercado negro, aunque descartaron entrar en el mismo.
RAZÓN PARA LA VEDA
Según datos oficiales, en las últimas dos décadas del siglo pasado se perdieron más de 20 mil kilómetros cuadrados de bosques, y se considera que cada año hay un 1.6 por ciento de este recurso que se pierde. Por esta razón, el Gobierno se inclina por la veda forestal.