- Aseguran que fue miembro del coro de Las Sierritas
Carol MunguíaCORRESPONSAL / [email protected]
Amir Fernando Osejo Guido, acusado de robo con fuerza en la Basílica de El Viejo, habría sido detenido en tres ocasiones anteriores por estos mismos delitos en otras iglesias de Managua.
Personas vinculadas a la iglesia de Las Sierritas de Santo Domingo de Guzmán, que prefirieron no identificarse, revelaron a LA PRENSA que hace cinco años, Osejo fue encontrado escondido dentro de un ropero, cuando los responsables se daban a la tarea de cerrar las puertas del templo.
“En aquella ocasión fue llevado al Distrito Cinco de la Policía Nacional, pero fue puesto en libertad rápidamente porque era menor de edad y estaba protegido por el Código de la Niñez y la Adolescencia”, afirmó nuestra fuente.
El profanador, quien ha pedido se le dé intervención en la audiencia inicial a realizarse el 9 de junio, aseguró no ser un desconocido de la Iglesia Católica y que tiene importantes amistades con sacerdotes de Managua y Matagalpa.
Aunque dice odiar a la Iglesia Católica, su historia es contradictoria. En la iglesia de Las Sierritas fue miembro del coro, del grupo de lecturas y hasta se ofrecía para recoger la limosna en las misas dominicales o del Santísimo. A él se le señala como el supuesto responsable de las desapariciones de manteles, candelabros, jarrones de plata y hasta cheques que los benefactores dejaban como donativos y que él mismo endosaba falsamente para cambiarlos en el Sistema Financiero Nacional.
POLICÍA: “TIENE MÁS DE 100 ROBOS”
En una ocasión, los responsables de ese templo presuntamente lo descubrieron sacando billetes de varias denominaciones de las alcancías de la iglesia, dejando únicamente las monedas.
Tal comportamiento fue descubierto también en la iglesia de Las Colinas y en la misma Catedral de Managua, pero las sustracciones fueron menores, por lo que procedieron a retirarlo.
Las fuentes pidieron seguimiento a los delitos anteriores, cuyo señalamiento coincide con el de la Policía de El Viejo, que al capturarlo indicó que tiene en su expediente más de cien robos con fuerza.
El abogado defensor de Osejo manifiesta que sigue indagando direcciones en algunos puntos del país, donde supuestamente se conoce del buen comportamiento de su cliente, pero reconoce que ni su familia ha indagado sobre su suerte y tampoco “amigos importantes” que dice tener dentro de la Iglesia Católica.