Wilder Pérez [email protected]
Aparte de proteger los bosques del país, la veda forestal anunciada por el presidente Enrique Bolaños, pretende que la industria de los muebles funcione en Nicaragua, tal como lo hace en Honduras y Costa Rica.
Así lo confirmó ayer el titular del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) Arturo Harding, quien mencionó que al establecer la veda, se le comunicará a la Cámara Forestal que, además de extraer el recurso, lo procese en el país.
Con eso se pretende aumentar las exportaciones de muebles y evitar que la madera “se vaya a República Dominicana y que de allí regresen los muebles, lo mismo con Honduras y Costa Rica, que lo hagamos aquí, las fábricas de muebles (de los dos últimos países) están cerca de las fronteras, pongamos las fábricas aquí”, dijo el ministro.
La veda duraría cuando menos cinco años. La apuesta es, según Harding, que “a la hora que no pueda salir la madera del país, (los fabricantes de muebles) van a tener que buscar solución”, lo que se traduce en establecer sus fábricas en Nicaragua.
CAPACIDAD
A pesar de eso, el diputado Jaime Morales Carazo, advirtió que Nicaragua no está preparada para la industria de los muebles. Sin embargo, Pedro Villalta, director del sector Madera Mueble, del Instituto Nicaragüense de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa (Inpyme), aseguró lo contrario.
Villalta sostuvo que solamente las dos mil 300 “pyme” registradas en el país, tienen seis mil ebanistas y ayudantes capacitados en su mayoría por el Instituto Nacional Tecnológico para trabajar muebles de calidad, “que no tienen nada que envidiar a nivel internacional”.