Gracias… palabra mágica, un valor para transmitir

Algunos niños actúan como si todo se lo merecen, los padres deben enseñarles a valorar lo que poseen La gratitud es un valor que se aprende de otros y se fortalece al demostrarlo. Cuando el niño cumple los dos años de edad comienza a entender que dar y recibir es simplemente parte del proceso natural […]

  • Algunos niños actúan como si todo se lo merecen, los padres deben enseñarles a valorar lo que poseen

La gratitud es un valor que se aprende de otros y se fortalece al demostrarlo.

Cuando el niño cumple los dos años de edad comienza a entender que dar y recibir es simplemente parte del proceso natural de la vida.

Los padres deben tomarse el tiempo necesario para enseñar a su hijo o hija, a ser agradecido, lo cual es un tesoro a corto, mediano y largo plazo, que contribuirá en la formación del niño para que crezca siendo un mejor ser humano.

Por lo general los niños no entienden todo lo que sus padres hacen para cubrir sus necesidades, muy pocos niños parecen percatarse de lo difícil que es ganarse la vida en el mundo actual. Por esto los niños de hoy piensan que se merecen todo y que son el centro del universo. Esto sucede porque no se lo hemos enseñado.

Muchas veces se comete el error de esperar las gracias de nuestros hijos solo por las cosas extraordinarias que hacemos por ellos (fiesta, piñatas) mientras que las «cotidianas» pasan desapercibidas.

Por lo general los niños sienten que sus padres tienen la obligación de hacerles los favores del día a día. No es posible que reciba gratitud de su hijo si no la espera.

Una buena idea es empezar desde pequeño, a enseñarle a decirlas palabras mágicas «por favor» y «gracias», cada vez que desee algo. Ayúdelo a establecer la relación entre los favores y las palabras apropiadas para agradecerlos.

Si sus padres no le enseñaron a usted a ser agradecido, no importa, usted debe cambiar esa historia con sus hijos y debe tener en mente que tendrá que recordarle muchas veces cómo ser agradecido.

El agradecimiento protege contra el estrés, fortalece la estima propia, y fomenta el éxito personal y ocupacional.

CONSEJOS PARA ENSEÑAR GRATITUD:

El ejemplo es vital.

Demostraciones. Mostrar gratitud a los niños en su presencia. Ayudar a los necesitados con sus hijos. Recordarles demostrar gratitud cuando surja la oportunidad. Reconocerles la gratitud que ellos demuestran. Reconocer los gestos generosos de otras personas delante de nuestros hijos.

Detalles. Apreciar esfuerzos, intentos, gestos, detalles pequeños. Agradecer a familiares, amistades, maestros, entrenadores, niñeros, vecinos. Hacer llamadas telefónicas dando gracias. Escribir notas o cartas dando gracias. Enséñales a apreciar los días especiales como el día de la madre o el padre. Las personas agradecidos son más saludables y felices.

Clínica Sanangel. Teléfono: 277-3556.

Pediatra General e Infectóloga  

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