Ricardo Guerrero [email protected]
Organizaciones sindicales, sociales y de defensa de los derechos humanos de 30 países de América, reunidos en Managua, se pronunciaron ayer mediante la “Declaración de Managua”, en contra de las politicas de promoción de la inversión extranjera y los tratados de libre comercio, los cuales han tenido un impacto negativo sobre los derechos humanos y en particular sobre el derecho al trabajo.
Pierre Toussaint Roy, coordinador regional de Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo, dijo que la declaración que prepararon será un instrumento de incidencia para presionar a los gobiernos y a las instituciones internacionales del continente para obligarlos a que respeten los derechos humanos y el derecho al trabajo.
La declaración refiere que a pesar de sus promesas, las políticas impuestas por la globalización no han generado empleos que garanticen condiciones de vida digna para los trabajadores y sus familias y más bien han demostrado incapacidad de generar condiciones de superación de la pobreza.
Según Toussaint, los países de América Latina se siguen caracterizando por los altos índices de pobreza extrema.
Bayardo Izabá, director ejecutivo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), indicó que las políticas que han adoptado gobiernos como el nuestro, inspiradas en el consenso de Washington, han aumentado el déficit social de sus democracias.
“El actual modelo económico promovido en las Américas excluye del beneficio y disfrute de los derechos humanos y pone en peligro el derecho al trabajo de la mayoría”, expresó Rodolfo Romero, representante de la Comisión Latinoamericana de defensa de los Derechos Humanos.