- Masaya registra el 55.4 por ciento del trabajo infantil doméstico a nivel nacional, según la OIT
Miguel FloresCORRESPONSAL/ [email protected]
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) implementará en Masaya y Granada un proyecto de prevención y erradicación de las peores formas de trabajo infantil doméstico, para lo cual destinará 75 mil dólares para rescatar a 300 niños, niñas y adolescentes que realizan todo tipo de actividades domésticas.
El proyecto será ejecutado por Visión Mundial y persigue brindar atención educativa y vocacional, de tal manera que se puedan insertar al sistema educativo.
A LAS AULAS
En un año, según Silvia Castro, coordinadora de la organización en Masaya, buscarán el retiro laboral de unos cien niños y niñas en edades de seis a 14 años, e insertarlos a las aulas de clases. Lo mismo harán con 200 adolescentes a quienes les ofrecerán educación formal o vocacional acorde a sus necesidades.
A todos, según Castro, se les enseñarán sus derechos y ejecutarán acciones recreativas, culturales y deportivas. “Se trabajará en las zonas urbanas y rurales de Masaya, Granada y Catarina, a la vez buscamos sensibilizar a la gente sobre los riesgos del trabajo infantil”, informó.
ABUSO DE PATRONES
A criterio de Castro, los principales riesgos que corren los infantes se enmarcan en las afectaciones a la salud física o mental; accidentes, abandono educativo, violencia física y verbal, y abusos de familiares de los patrones.
Las estadísticas de la OIT señalan que existen 25,208 trabajadores domésticos en todo el país, de donde 772,614 son niños y niñas en edades de 5 a 17 años, pero entre los 15 y 16 años suman la mayoría que trabaja hasta 15 horas.
LAS ESTADÍSTICAS DEMUESTRAN LA REALIDAD
Las estadísticas de la OIT destacan que Masaya alcanza el 55.4 por ciento del trabajo infantil doméstico, muy por encima de Managua, Granada y León, donde cada uno registra un 33.3 por ciento.
“A nivel nacional hay 26 mil niñas que laboran en casas privadas y la mayoría de ellas sufre explotación laboral, falta de paga y sólo trabajan por un plato de comida”, reveló Sonia Sevilla, consultora nacional de la OIT.